Archivo

Archive for 12/04/2012

No hay peor ciego que el que no quiere ver

La evidencia se impone pero nuestro gobierno no la quiere ver. Las políticas de austeridad y recortes solo nos conducen a un mayor empobrecimiento. Grecia sufre una recesión que supera el 5% y Portugal se hunde en un colapso económico que dura más de un año. España e Italia, por ser más grandes, reparten mejor los daños, pero no están en una situación mejor.

La locura de recortar a toda costa nos está arruinando a todos, pero sobre todo está convirtiendo a los países mediterráneos, los países de la Europa del sur en títeres al antojo de los caprichos de las élites financieras alemanas. Y esto no es culpa de Alemania, sino de la cobardía y la complicidad traidora de nuestros gobiernos.

Mucho se habla de la ayuda Alemana. ¿Pero y el retorno económico que ha supuesto su implicación europea? Que nadie se engañe: si Alemania ha impulsado el desarrollo de la Unión Europea ha sido por su propio interés. Gran parte de la riqueza alemana se deriva del crecimiento  vivido en las últimas décadas los países mediterráneos.

Podríamos hablar de las ventas de coches alemanes en España. O del presupuesto de Grecia, que destinaba un 30% al gasto militar, consistente en su mayoría en comprar armamento, vehículos y barcos militares que no necesita a Alemania. También podríamos hablar del papel que las élites financieras alemanas llevan años jugando en Italia, y que han logrado hasta que el Papa sea germano. Podríamos hablar de muchas cosas, incluido el margen desorbitado que manejan los intermediarios alemanes en los productos agrícolas españoles, pero los lectores de este blog no son tontos y saben bien por donde han ido los tiros.

Ahora Merkel quiere más poder para su Gran Alemania, la Alemania Unida que tanto les ha costado lograr. Y la obtención de ese poder pasa por convertir a los países del sur de Europa en títeres de sus ambiciones. Criados de los germanos. Mano de obra barata a la que acudir para mantener sus industrias en marcha. Aliados internacionales que apoyen sus posiciones haciendo pasar por europeas lo que no son sino imposiciones de esa nueva Alemania.

La ceguera les impide ver las consecuencias. Entre ellas, la más grave, el desafecto que se está generando en todas las sociedades mediterráneas hacia nuestros vecinos del norte. Algunos en Italia ya han empezado a hablar de la “nueva invasión bárbara”.  En Grecia, como en Portugal o España, si se atreviesen a consultar al pueblo sobre la pertenencia o no a la Unión Europea faltaría tiempo y sobrarían ganas para mandarlos a hacer puñetas.

Siento verdadera envidia de Inglaterra. Es una envidia sana, la del que reconoce con humildad que estábamos equivocados y ellos tenían razón. La Europa que nos proponen es inviable. Tarde o temprano romperá por alguna parte.

Las élites alemanas han vendido una imagen de los países del sur a los que han descrito como indolentes e inmorales que derrochaban el dinero que les daban los países del norte. Olvidan que sin una Europa Unida en medio de un planeta globalizado, Europa terminará siendo un destino turístico para los Japoneses y Chinos, un área geográfica sin influencia real y marcada por los problemas económicos.

Pero si el precio de la unidad es someternos a los caprichos de las ultraconservadoras y pangermanas élites que han aupado a Merkel al poder, tendremos que decir basta. Quizás no lo digamos ahora, pero los recortes que suenan a sanción más que a respuesta real a los problemas terminarán por general una actitud antieuropea en muchos de nosotros.

La mejor manera de ser un buen europeo hoy  es defendiendo la soberanía de España frente a los intentos de condicionar nuestras decisiones políticas desde instancias extranjeras. Y si eso supone nuestra salida del Euro, pues que sea. Mejor ahora que después de una quiebra del Estado. 

%d personas les gusta esto: