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Archive for 05/05/2012

Cobardes y cobardías

Rajoy saca pecho diciendo que sabe lo que hace y que lo hará pese a quien pese. Tiene a su favor a toda la oligarquía española, a la iglesia y a un buen número de medios de comunicación dispuestos a bailarle las aguas.

Rajoy no tiene problemas en forzar una reforma que pretende silenciar las protestas y convertir a los manifestantes en delincuentes.

Rajoy está dispuesto a usar cualquier medio para acallar las protestas. Censurar a los críticos, manipular la información y convertir TVE en otro púlpito para sus sermones políticos, su propaganda y su intoxicación también está dentro de sus planes.

Rajoy enviará a sus adláteres a manifestar la rotunda oposición del Gobierno a las expropiaciones que sufren las empresas españolas en América Latina.

Lo que Rajoy no hará es exigirle a Sarkozy que deje de manchar el nombre de España para obtener réditos electorales. Como decía aquel: qué fácil es mostrarse fuerte con el débil y qué difícil ser firme ante los fuertes.

Legitimidad

Término confuso que tiene su origen en el Derecho Privado y que se puso de moda tras Revolución Francesa. En sentido estricto, determina el grado de autoridad en relación con el consenso de la comunidad afectada por las decisiones, acciones o inacciones del legitimado. Sin embargo, existen muchas y complejas definiciones, desde el ámbito jurídico al filosófico.

En el positivismo jurídico se distingue la legitimidad formal y material de la norma. Es decir, se establece un doble juicio: 1/ si la norma ha sido aprobada conforme a los procedimientos establecidos para ello y 2/ si la norma se ajusta o no en su contenido al consenso social. Con frecuencia se atribuyen las siguientes características:

Validez: que nos habla de la manera en la que se promulgan las leyes.

Justicia: si el contenido de la ley responde o no a los ideales de la sociedad.

Eficacia: si la norma se cumple o no, y si esta alcanza los objetivos que se propone.

La gestión de Rajoy demuestra solo una legitimidad formal. Pues sus medidas no son las recogidas en su programa de gobierno, lo cual cuestiona la legitimidad material de sus políticas. Y en relación a las normas aprobadas, muchas de ellas son consideradas injustas y se han demostrado ineficaces, cumpliendo solo una de las características de la norma: la validez.

Rajoy y los suyos deberían recordar estas simples lecciones de Derecho, pues olvidan con frecuencia que la legitimidad política se ordena en función a las mismas reglas. Legitimidad de origen y legitimidad de ejercicio. Nadie niega a Rajoy y los suyos la legitimidad en origen, fue elegido de manera democrática y limpia. Pero la legitimidad en ejercicio es la que hay que ganarse cada día, y las medidas adoptadas contra la opinión mayoritaria de la sociedad, las amnistías fiscales, el recorte de los derechos sociales, la falta de una actitud digna y recta frente a Merkel, legislar mirando solo a una confesión religiosa, imponer censuras y considerar delito las protestas políticas le restan toda legitimidad de ejercicio. 

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