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Comparecencias en la Comisión de Bankia

Otro decepcionante y tedioso día de comparecencias en el congreso. La comisión que investiga los errores del sistema financiero se ha convertido en una farsa de serie B. Existía cierta expectación por lo que diría o dejase de decir Rodrigo Rato en relación a Bankia. Un correcto <<las autoridades no estaban de acuerdo con  mi plan de recapitalización y dimití>> zanjó el tema. Y nos quedamos todos con las ganas de saber qué puñetas pasó entre el Ministerio de Economía y la cuarta entidad financiera del país. Tampoco se puede decir que los diputados hurgasen mucho. Entre los que preferían pasar el trámite lo antes posible y quienes formularon sus preguntas a partir de las que formulaban los internautas en un canal de twitter, se pasó la mañana sin llegar a ninguna conclusión ni se aportase dato alguno que no supiésemos ya por la presa.

Más absurda y bochornosa fue todavía la comparecencia de Elena Salgado. La peor ministra de economía de la historia de nuestro país, responsable de la privatización de las Cajas de Ahorros – una  de las últimos posesiones públicas de importancia, vital para muchas regiones y comarcas, garantes de que nadie quedase fuera del mercado financiero –, y responsable directa de la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo en el sector, defendió su infame gestión con la chulería y dogmatismo que la caracterizó siempre.

La hoja de ruta de Salgado se resumía en fusionar cajas malas con otras peores a ver si así surge una entidad buena. En el colmo de los despropósitos, forzó que entidades solventes se vinculasen a verdaderos pozos de negros que terminaron por arrastrar a gran parte del sector financiero a la ruina. No ha tenido siquiera la decencia de pedir perdón a quienes han perdido su empleo o tienen sus ahorros vinculados a productos tóxicos. Salgado, como siempre, no reconoce errores; en esto no desentonaría nada con sus adversarios políticos del PP.

Narcís Serra fue aún más patético que los anteriores: le faltó pedir un jarro de agua para lavarse las manos frente a sus señorías. Como Pilatos, al igual que han hecho otros presidentes de Cajas, jura y perjura que no tenía ninguna responsabilidad ejecutiva. Si esto es cierto ¿por qué cobra lo que cobraba? O miente hoy o se aprovechó de Caixa Catalunya durante años para enriquecerse sin hacer nada, sin tener <<ninguna responsabilidad>>. Pero la verdad es otra. La gestión en las Cajas de Ahorro corresponden al Director General, pero este es nombrado por el Presidente, quien supervisa las decisiones e incluso toma – según las Comunidades Autónomas – decisiones sobre los riesgos corporativos. Es decir, toma de posiciones en la cartera de participaciones industriales, préstamos de gran cuantía y sindicación de préstamos. Pero sobre todo, y esto no se le escapa a nadie, si considera que la gestión es la equivocada sustituye al director general.

Es fácil de entender que si alguien no puede dirigir su negocio personalmente, nombre o destituya a los directivos que ejercerán la gestión de la empresa en su nombre. ¿Y si lo hace mal? ¿Dejaría que continuase en el cargo? ¿Incluso cuando peligra la viabilidad de la empresa? Es evidente que un presidente no gestiona; supervisa la gestión e indica las directrices. Si los resultados no son los esperados, cesará al director gerente. De no hacerlo, como no lo hizo Serra, es tan responsable como el Director General.

Pero asumamos por un momento que Serra dice la verdad. ¿Son los diputados gilipollas? ¿Para qué llaman a declarar a Serra? Que lleven a declarar a los mendrugos que dirigen Caixa Catalunya.

El equipo que lideró Adolf Todó se ha embolsado 2,8 millones de euros por su “excelente gestión” cuando están a punto de ser nacionalizados. La gestión de este personaje gris, absurdo y patético fue algo más que triste: un drama. Todo lo que se podía hacer mal, se hizo peor en Caixa Catalunya. La gestión de Todó podría ser estudiada como ejemplo de “tormenta perfecta”. Cogió una entidad de referencia y la hundió en apenas dos años.

¿Y quien nombró a esta lumbrera sin experiencia en gestionar una caja de las dimensiones de Caixa Catalunya? Narcís Serra.

¿Algún diputado le ha preguntado por las razones de este nombramiento? ¿O por qué mantuvo en la dirección general a este aprendiz de malabares? ¿Alguna señoría ha llamado a Adolf Todó a declarar? No. En las farsas de serie B no hay presupuesto para tantos actores.

 

  1. 23/08/2012 en 20:59

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