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Archive for the ‘Estado de Derecho’ Category

Hollande versus Rajoy versus Monti

Las comparaciones son odiosas y con frecuencia injustas. Las circunstancias de España, Francia e Italia no son las mismas. Tampoco nuestra historia y formas de ser son iguales; pero singularidades a parte, somos países con muchas, muchísimas cosas en común. Pero sobre todo, con la voluntad férrea de construir juntos un futuro común.

Es inevitable que las comparaciones surjan, y con ellas se evidencien nuestras fortalezas y debilidades como país. Esto no debería ser un problema. Al contrario, es la oportunidad de crecer y mejorar, siendo también generosos con el resto de pueblos que forman la UE.

También nos da la oportunidad de juzgar distintos estilos de hacer política y enfrentarse a los problemas.

En los últimos días, circula por internet una carta con los “éxitos” de la gestión de Hollande al frente de su gobierno. Este texto es un bulo. En él puede apreciarse un despropósito absoluto en las cifras. Se afirma que con sólo 2,3 millones de euros se construirían 4.500 jardines de infancia, es decir 511€ por escuela.

Tampoco es cierto que se hayan suprimido las ayudas a la Iglesia, tal y como se afirma. Es falso, estas ayudas se mantienen. Existe, eso sí, un compromiso electoral de reformar la constitución para que Francia se defina como un Estado Laico, y suprimir “algunas” ayudas. Pero esto no se ha hecho aún y dependerá de la Asamblea Nacional.

La contratación de científicos es un proyecto que lleva tiempo en marcha en Francia y que implica a tanto el Estado cómo a la inversión privada. El número aportado por el citado bulo, quizás no sea exacto, pero parece bastante aproximado a la realidad de años anteriores.

Los maestros contratados hasta el momento, eran contrataciones previstas hace ya tiempo por el anterior ejecutivo de Sarkozy.

No existe en Francia nada parecido a “bono – cultura” o “comités de emprendedores estatales” encargados de gestionar las ayudas públicas. Esto es uno de los disparates más importantes del texto.

Es una pena que algunos estén recurriendo a la intoxicación para intentar sacarle los colores al gobierno de España. ¿Acaso no da ya suficientes razones para la crítica que hay que buscarlas en la mentira?

Puede que, lo que pretendan sea arrimar el ascua a su sardina. Pero resulta que el Psoe y Partido Socialista Francés se parece lo que un huevo a una castaña. Además, resulta que el referente histórico del Psoe siempre ha sido la socialdemocracia alemana. Y fue Schroeder quien inició la política hoy continuada por Merkel que tantos problemas ha generado en Europa. Basta con escuchar a Almunia para saber lo que realmente piensa el Psoe.

Por nuestra parte, que ni ganamos ni perdemos nada en esta pelea de putas viejas, confiamos en la verdad y la razón, el diálogo y los argumentos. No nos hicimos eco de las mentiras – algunos querían que publicásemos el texto –, ni lo haremos nunca.

Considero que los grupos prosocialistas que circulan por la red, manipulando y extendiendo bulos, harían mejor en hacérselo mirar por un buen especialista.

Aprovechamos la coyuntura para hacer un resumen de las decisiones más conocidas de Hollande, Rajoy y Monti. Algunas, la verdad, resultan envidiables. Y es cierto que las medidas de Rajoy son las más antisociales y las que peor resultado están cosechando. Por ejemplo, la prima de riesgo española estaba por debajo de la italiana y ahora es la española la que está muy por encima de la italiana. Razón: Monti ofrece más credibilidad a los mercados que Rajoy. 

HOLLANDE RAJOY MONTI
Sustitución progresiva de los vehículos oficiales por híbridos de fabricación francesa. Subida de 3 puntos en el IVA 20.000 Millones de ajuste.
Contratación de 2.560 jóvenes científicos en 175 centros de investigación (con apoyo privado). 65.000 millones en recortes y ajustes. 10.000 Millones para el crecimiento.
Impulso europeo a las políticas de crecimiento. Reducción de los subsidios de desempleo.  Desaparición de la ayuda de 400€. Aumenta el periodo de cotización: 42 años para los hombres y 41 para las mujeres.
Reducción de los salarios de los altos cargos del gobierno en un 30%. Supresión de la paga extra de navidad en la administración. Congelación de las pensiones de más de 960€.
Supresión de la subida del IVA prevista para el 1 de octubre. Reforma Laboral: facilita el empleo y resta fuerza jurídica a los convenios colectivos. Tasa especial para los bienes de lujo y los coches de alta gama.
Adopción de un código deontológico que regula el uso de vehículos en viajes oficiales: estos se realizarán prioritariamente en tren. En avión en clase turística. Aumenta el número de personal eventual y asesores en Moncloa en un 28% (de 192 durante el gobierno Zapatero a 245 en el actual). Supresión de las Juntas Provinciales.
Reducción del IVA que afecta a la cultura de un 7% a un 5,5% (2,5% para estrenos teatrales). Derogación de facto de la ley de dependencia. Beneficios fiscales para la inversión en empresas.Iglesia

Algo que llama mucho la atención a los ciudadanos es el lujo de los coches oficiales y los viajes de los políticos. Hollande lo sabe y ha decidido apostar por vehículos ecológicos, de producción francesa, y gama media. Además, aconseja a todos los altos cargos de su administración, ministros incluidos, que cojan el tren y eviten los aviones. En su caso, siempre vuelos comerciales y en clase turista.

Aun está por ver que los costes del viaje de un ministro, asesores y seguridad compensan. El viaje en tren de Hollande a Bruselas no fue más barato que si lo hubiese hecho en avión privado. Sin embargo, la política es algo más números, también son gestos, actitudes, manera de hacer las cosas. En Francia, donde los políticos siempre se han caracterizado por “vestir ropa de diseño francés”, esos pequeños gestos son muy bien recibidos por la población, incluso constantemente demandados. ¿Serían igual de bien recibidos en España? Quiero pensar que sí. Pero en España tenemos los políticos que tenemos y sería demasiado pedirles peras a un olmo.

Recortes que llaman a más recortes

La única promesa electoral que le queda por incumplir a Rajoy es una bajada en las pensiones. Al tiempo. Es inevitable, habida cuenta de la marcha de la anti-política del gobierno.

Los gastos sociales tienen un efecto redistributivo. Cuando menguamos la inversión en políticas sociales estamos restando poder adquisitivo a los ciudadanos. No solo es insolidario, pues los recortes se ceban en quienes menos tienen. Además, hipoteca el futuro, pues la educación y el cuidado de la infancia se resienten, perjudicando las expectativas generacionales del país. Para colmo, resulta anti-económico al tener una repercusión directa en la adquisición de bienes y servicios relacionados con el bienestar de las clases medias y el ocio.

Si a esta política de ajuste social indiscriminado le sumamos el perjuicio que causa en el consumo de la subida de impuestos, es fácil comprender que las decisiones del gobiernos nos llevarán a más recesión.

Al disminuir la protección social y subir los impuestos, las familias dejan de consumir. Esta caída del consumo destruye a las pymes, crece el paro y cae la recaudación. Esta caída de la recaudación pública (ingresos por impuestos) fuerza a nuevos ajustes, cada vez más profundos y lesivos que los anteriores.

Es un círculo vicioso que sólo puede romper la inversión pública. Rajoy, sin embargo, parece no enterarse, o no querer enterarse. Aguarda que Europa recupere el pulso económico y España pueda beneficiarse del tirón y las sinergias del viejo continente. El problema es que esta ecuación suya es la cuadratura del círculo, una quimera metafísica.

Las políticas de Rajoy están empobreciendo el país, destruyendo la clase media, generando más despidos y destruyendo el tejido empresarial, en especial a las pymes y autónomos. Con la pérdida de valor de las empresas estamos perdiendo toda posibilidad de alcanzar la recuperación económica.

Culpabilizando a los funcionarios de la situación, cebándonos con este gremio, estamos desaprovechando el potencial que la función pública ofrece. Las administraciones públicas son también agentes económicos, pueden y deben contribuir a la dinamización de la economía. Los funcionarios son grandes consumidores, en vez de restarles poder adquisitivo, habría que incentivar su consumo.

Rajoy lo está haciendo todo mal. Su gestión nos está abocando al desastre. La prepotencia del PP está dividiendo cada vez más a una sociedad que no ha superado del todo sus traumas históricos. ¿Nadie en Moncloa tiene un mínimo de sentido común? ¿Nadie en el gobierno está en condiciones de asumir el liderazgo del que carece el presidente?

Al principio de la legislatura nos jugábamos nuestro futuro económico, pero desde que Rajoy está en el gobierno es mucho más lo que ha puesto en juego: nuestra forma de vida, los valores sobre los que edificamos nuestra convivencia e incluso la misma democracia.

 Rajoy se hartó durante años de gritar a los cuatro vientos que Zapatero era el problema de España. Bien, Zapatero ya no está, y el problema es usted. ¿Qué hará al respecto?

La Amnistía Fiscal de Rajoy

La propuesta del gobierno permitirá a empresas y particulares que han defraudado a la hacienda pública durante años, blanquear el dinero negro que han acumulado durante años al simbólico precio de un 10%, con independencia de la cantidad defraudada. Una tasa impositiva muy inferior a la que tendrían que haber abonado al fisco de haber hecho bien las cosas y sin ningún tipo de responsabilidad penal ni administrativa por su estafa al erario público.

Es fácil imaginar las consecuencias de una medida de esta naturaleza. En primer lugar, rompe con el principio de igualdad ante la ley, básico en cualquier Estado de Derecho, beneficiando al defraudador frente al ciudadano honrado que paga sus impuestos de manera regular. Supone, también, un grave perjuicio a las pequeñas y medianas empresas que están en las últimas ante el desplome de las ventas, la falta de financiación y la anunciada subida del impuesto de sociedades; estas verán cómo las grandes empresas, los piratas económicos y quienes trabajaban en B, podrán reinyectar liquidez a sus negocios, salvando la situación, mientras que ellos, por hacer bien las cosas, se verán condenados al cierre.

La amnistía fiscal es una propuesta impresentable desde lo ético, y un gravísimo atentado contra el Estado de Derecho. Además puede provocar un mayor desafecto de los ciudadanos hacia las administraciones. En un momento en el que la moral de la sociedad se encuentra bajo mínimos, y cuando el clima de conflictividad social va en aumento, premiar a los defraudadores puede general un shock difícil de superar. ¿Cómo piensa el gobierno pedirle a los españoles un esfuerzo fiscal cuando premia a quienes han estafado a la hacienda pública? ¿Qué fuerza moral tendrá la administración para exigirles a los ciudadanos el pago de sus impuestos cuando estos están viendo cómo se premia el dinero negro? El honor y la honradez es un valor que toda nación necesita para progresar, pero cuando se beneficia a los embusteros, a los vividores, a los usureros, a los estafadores y en general a cuantos defraudan a manos llenas, es difícil que el ciudadano de a pie mantenga su compromiso con la honestidad y los valores morales.

También genera un conflicto jurídico y territorial que, como tantos otros provocados por el gobierno del PP, podríamos ahorrarnos. En primer lugar, el artículo 31 de la Constitución Española establece que <<Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad>>, lo cual puede situar la propuesta del gobierno en el espacio de la inconstitucionalidad. Respecto al conflicto territorial que puede general, las primeras reacciones se han visto en las provincias de Bizkaia y Gipuzkoa, donde se niegan a aplicar la amnistía fiscal. Y puede que no sean los únicos. En cualquier caso, los territorios de que no disfrutan de la autonomía fiscal que el País Vasco, podrían usar esta injusta medida para reivindicar su independencia tributaria.

La amnistía fiscal, por muy “excepcional” que la intenten maquillar, deslegitima al gobierno para exigirles a los españoles el pago de sus impuestos. Supone, en la práctica, que los asalariados, los autónomos, las pymes y comercios soporten en exclusiva el gasto del estado, mientras que las grandes empresas y los especuladores que han defraudado a hacienda son tratados con alfombra roja. 

El Gobierno Perdona a los Defraudadores

El gobierno presidido por Mariano Rajoy, no contento con acabar con el estado social, quiere también liquidar el estado de derecho. ¿Somos todos los españoles iguales ante la ley? No. El empresario o profesional adinerado e insolidario que tiene la costumbre de defraudar a hacienda es más que usted y que yo; más incluso que aquel que en su misma situación paga con puntualidad sus impuestos.

Defraudar a hacienda es un delito, pero los delincuentes de guante blanco nunca van a la cárcel en la España de Rajoy. A ellos se les perdonan los impuestos, los intereses, y la comisión misma del delito.

El gobierno de Rajoy, en vez de luchar contra el fraude, se dedica a perdonar los impuestos a los más ricos y aprueba una amnistía fiscal que permitirá tributar por las rentas no declaradas un 10%, cantidad sensiblemente menor a la que debería haber pagado en su momento.

Cada día está más claro que este gobierno ha olvidado el interés general y solo legisla para la plutocracia reinante. No contentos con aprobar una subida de impuestos que perjudica a las clases medias e imponer una reforma laboral que sitúa nuestro mercado del trabajo en condiciones similares a la de países como China o Taiwán, ahora pretenden perdonar a quienes estafaron a hacienda sus responsabilidades civiles y penales. 

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