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Archive for the ‘Política’ Category

Actitudes desafortunadas.

Alcaldesa de Fuengirola La alcaldesa de Fuengirola, una tal Esperanza Oña, busca protagonismo de la única forma que puede, buscando la polémica y procurando que nadie olvide su nombre. Quiere ser la <<nueva Esperanza Aguirre>>, para lo cual le faltan muchas cosas, empezando por un título nobiliario. Pero no desfallece e intenta una y otra vez ser <<más papista que el Papa>>, luciendo conjuntito y desbocando la palabra. Su último invento: señalar el aniversario de la II República como <<el día del perro>>.  

Esta señora merece un buen tirón de orejas. Es una pena que en el PP ya no quede nadie con la autoridad de poner a la gente en su sitio. Esta ofensa a millones de españoles que se sienten agraviados es innecesaria, absurda, obscena, impropia y sobre todo, inoportuna. No está el horno para bollos.  

Las cosas en España van mal. Y lo peor es que nada invita al optimismo. En este contexto, cuando nos está lloviendo como lo hace, y se pretende que España, junto al resto de países del mediterráneo se convierta en un granero humano para Alemania, es momento de estar unidos y no de generar división. Pero esto algunos no lo entienden. Algunos sólo ven hasta la punta de su nariz, nunca más allá.  

No voy a insistir más en la cuestión. Hay cosas más importantes que andar metiendo el dedo en el ojo a quienes no piensan como tú. Y como al fin de cuentas, supongo que tampoco se quiere discriminar sexualmente a los animales, y el próximo 14 de abril será no sólo el día del perro; también lo será de la perra.  

Los intelectuales del Reich vuelven a la carga

04/03/2013 1 comentario

Hans- Werner Sinn es a la economía lo que Dan Brown a la literatura. Su popularidad y reconocimiento público no va a la zaga de sus aportaciones económicas. En realidad, nunca ha hecho una sola aportación económica importante. Toda su carrera profesional se ha basado en el autobombo y la polémica para captar la atención mediática.

Su cuidada imagen, con barba a lo capitán Ahab – e igual de trastornado, dogmático y fanático que él personaje de Moby Dick –, le ayudó a lograr el protagonismo necesario para vender sus libros como rosquillas y ganarse un puesto entre los gurús alemanes de las finanzas. ¿Cuál era su mensaje? Uno sencillo, directo y fácil de entender: <<Dentro de unos años, nuestros hijos se verán obligados a ir al Sur de Europa a recuperar nuestro dinero>>. Un lema que pronto se convirtió en el lema de la derecha alemana e inauguró la política exterior y económica del cuarto Reich. Igual que antes se acusaba a los judíos o los gitanos de los males que sufría la Gran Alemania; ahora se busca en los países mediterráneos a los chivos expiatorios sobre los que intentar levantar un nuevo Reich de los mil años.

La cosa no pasaría de anécdota de no ser porque Hans- Werner Sinn es el economista de cabecera de Merkel y una de las figuras más populares de Alemania. Su mensaje ha calado en la sociedad germana hasta límites insospechados. Hoy en día, es difícil encontrar a un solo alemán que no crea que el mayor riesgo para Alemania sea el supuesto despilfarro de los países del sur. Países en los que, por otra parte, sus castas políticas han reaccionado demasiado tarde a la agresión continua. No olvidemos que la manera habitual de referirse a nosotros es la de PIGS, cerdos en inglés. Una expresión que da muestra de las bases ideológicas últimas que sustentan las corrientes de austeridad promulgadas por los alemanes.

Ahora que cada vez hay más voces críticas en el seno de la UE, este grupo de intelectuales del Reich económico de Alemania vuelve a la carga, esta vez para asegurar que España aún debe sufrir diez años de crisis y austeridad, como mínimo, hasta lograr una devaluación interna cercana al 30%. Pero aquí no ha de quedar la cosa, porque algunos países, como Grecia y Portugal deberán marcharse del euro. Y continúan: Francia, objetivo final del Reich, también deberá sufrir una devaluación interna del 20% en un periodo de tiempo similar. Y mientras todo esto ocurre en los países no germanos, Alemania y el resto de los arios, como Austria, deberán procurar una expansión cercana al 20%. Dicho de otro modo, se trata de situar la economía de los países no germanos en una proporción de ½ frente a la germana. Se trata de reducir nuestro PIB a la par que crece el de Alemania a fin de lograr que nuestros costes equivalgan al 50% de los costes alemanes y ellos aumentar un mínimo de un 20% su poder adquisitivo.

La cuestión importante es, pues, cuando vamos a pasar de una puñetera vez a la ofensiva y vamos a plantarnos para evitar que logren, mediante el uso de las políticas económicas aquello que no lograron con los tanques: una Europa bajo el yugo germano. Y es que esto no es una crisis; es una guerra por el control del viejo continente y la creación de una masa amplia de ciudadanos de segunda clase, sin derechos sociales, laborales ni sanitarios

El BCE está inactivo frente a la crisis

BCE-Crisis

BCE-Crisis

No lo digo yo, aunque bien saben que lo pienso, lo dice Arnaud Montebourg, ministro de Hollande al frente de la cartera de Recuperación Productiva. Y fue más lejos: << El BCE no se ocupa del crecimiento, no se ocupa de los parados, no se ocupa de la población europea>>. Es cierto que este ministro, conocido por su incontinencia verbal, es uno de los referentes mediáticos del ejecutivo de París y que sus declaraciones han de ser leídas en clave interna y no europea, pero es precisamente por esto por lo que resultan tan llamativas estas afirmaciones.

En Francia, cada vez es mayor la crítica hacia una UE gobernada por Alemania. Al frente de estas protestas están, sobre todo, los euroescépticos de siempre y la derecha de Le Pen, que incluso exige un referéndum para enero del 2014 sobre la continuidad de Francia en Europa. Sin embargo, el sentimiento de oposición a una Europa opaca y en manos de la todopoderosa Alemania cada vez es más hegemónico entre los franceses.

Algunos dirán que Francia siempre ha sido euroescéptica. Tienen razón, y tal como se están desarrollando los acontecimientos parece que tenían motivos sobrados para no desear una UE fuerte. Pero el hecho indiscutible es que, a medida que Europa cae en manos de Alemania, cada vez son más los europeos que reniegan de la Unión. Esta es la más grave de todas las consecuencias de las políticas austericidas que están impulsando desde Berlín: el fin del sueño europeo.

 

¿Travesía por el desierto o exilio permanente?

El problema que subyace en el Partido Socialista Obrero Español es que aún no han comprendido la extrema gravedad de la situación en la que se encuentran. No están sólo hasta un castigo electoral y una prolongada travesía por el desierto; están sumidos en un exilio social. No comprenden lo que la sociedad les ha dicho: ¡que se larguen! ¡Todos! ¡No os queremos!

La razón es muy simple: quienes nos han conducido a esta crisis no están legitimados para sacarnos de ella. No basta con hacer examen de conciencia, propósito de enmienda y reivindicar el derecho a rectificar: hay que pulgar las culpas. La gente quiere ver que los culpables abandonan los privilegios asociados a su cargo político y se marchan a su casa para no volver.

Tuvieron su oportunidad y la desperdiciaron. Ahora toca expiar sus culpas. No en la oposición, como pretenden hacer ellos, sino en su casa, en sus puñeteras casas y para no volver, porque no tenemos ganas de volver a contemplarles la geta. Porque a la sociedad española, cada vez que les ve la geta, lo único que les entra es unas ganas locas de rompérselas de un guantazo.

 

Rajoy y sus cosas

El Presidente del Gobierno, en el transcurso de unas jornadas económicas organizadas por el prestigioso The Economist, hizo una defensa cerrada del bipartidismo y aseguró que en España no había <<partidos estrafalarios>> y de <<derivas pocos deseables>>. Quiero pensar que, el señor Rajoy, aún estaba cansado por las cumbres europeas y que habló para, entre otras cosas, tranquilizar a los inversores que allí estaban y dar una imagen de gobernabilidad en el exterior. Lo digo porque, si cree realmente que España va a continuar aceptando un bipartidismo a lo Cánovas y Sagasta, la lleva cruda. E igual podríamos decir del Psoe, encantado también con este discurso de cerrazón bipartidista.

Se argumenta la estabilidad que supone la existencia de dos grandes partidos turnándose en el poder, y sobre todo, concentrando grandes cuotas de poder territorial en Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales y Ayuntamientos. Como ejemplo paradigmático, se pone el caso del Reino Unido, Estados Unidos y Francia. Sin embargo, se olvidan de explicar algunas diferencias sustanciales. En el Reino Unido, los partidos nacieron desde el Parlamento; fue un proceso de creación, digamos que interno. Fueron los parlamentarios quienes se agruparon en dos grandes fuerzas, que por cierto, no eran los dos grandes partidos de hoy. Conservadores y Liberales se turnaron en el poder hasta la aparición del Laborismo, que relegó, pero no excluyo a los Liberales, quienes ya convertidos en Liberal – Demócratas han roto con el bipartidismo tradicional y forman coalición con los toris. Además, a nivel local y en Irlanda y Escocia, la pluralidad es máxima. Para colmo, los parlamentarios – y esta la cuestión de fondo – no tienen disciplina de voto, y en más de una ocasión no dudan en cuestionar abiertamente las decisiones del gobierno aunque sea de su propio signo político.

En Estados Unidos ocurre prácticamente lo mismo. Es verdad que Republicanos y Demócratas se turnan en el poder. Pero el concepto de partido en Estados Unidos es más parecido al que tenemos en Europa de una plataforma electoral. Además, en los estados, juegan un papel muy importante los independientes, en Florida por ejemplo, Charlie Crist, antiguo gobernador republicano se presentó como independiente al senado. Es algo habitual que esto ocurra, incluso que algunos políticos se lleguen a presentar por los dos partidos. Además, no es cierto que los partidos americanos concurran solos, en realidad, cada uno es apoyado por una pléyade de pequeñas formaciones y grupos de presión internos. Por ejemplo, sólo en los republicanos encontramos entre las principales organizaciones la Log Cabin Republicans, Liga de los Gays y Lesbianas Republicanas; Republican Main Street Partnership, Alianza Republicana de la Calle Main; Republican Leadership Council o Consejo de Liderazgo Republicano, que junto a la anterior forman el núcleo moderado del partido; la National Federation of Republican Assemblies, Federación Nacional de Asambleas Republicanas, que son los Teoconservadores; etc. Todas estas organizaciones (y otras muchas) tiene  una existencia propia al margen del Partido Republicano, y presentan sus propios candidatos a las primarias o pactan entre varios la presentación de un candidato conjunto. En cualquier caso, como ocurre en el Reino Unido, los senadores y los congresistas no están sujetos a ninguna disciplina de partido, y responden sólo ante quien los eligió.

En Francia, el sistema es mayoritario y está concebido para el bipartidismo, pero al contrario de lo que ocurre en España, los dos grandes partidos son proclives a integrar en sus candidaturas y sus gobiernos a los partidos más pequeños, configurándose más que dos partidos, dos bloques, el eje izquierdo y el eje derecho, ambos muy plurales. De hecho, Hollande ha integrado a los verdes en su ejecutivo. Además, en las elecciones regionales y municipales, el vencedor obtiene la mayoría absoluta, pero el resto se reparte proporcionalmente entre el resto de las fuerzas políticas. Así garantizan la representación de todas las tendencias. Para presentarse a segunda vuelta es necesario obtener el 5% de los votos en la primera ronda, pero la ley admite que varios partidos se coaliguen para sumar este tanto por ciento.

Además, tanto en Francia como en Estados Unidos, la elección del ejecutivo es presidencial, separando así el aparato legislativo y ejecutivo, dando lugar, en muchas ocasiones a la llamada cohabitación, es decir, cuando el ejecutivo tiene que gobernar con un parlamento del bloque político contrario.

Como ejemplo del desastre multipartidista se pone, con mucha frecuencia, el caso de Italia. Pero en realidad, el problema surgió en la alianza de unidad nacional contra el Partido Comunista, el cual después se terminó hundiendo solo (bueno, con alguna ayudita), la elevada corrupción y el largo brazo de la mafia.

Otros países, como Holanda, Bélgica, Suiza, Dinamarca, la propia Alemania o Israel, con el Parlamento más plural que conozco, acabaron hace mucho con el bipartidismo. España debe hacerlo. Está en manos de los dos grandes abrir el campo, tanto en el Congreso como en las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, es integrar a nuevos partidos con los que poder formar gobiernos de coalición. Y deben hacerlo a la vez que logran regenerar sus propios partidos. De lo contrario, nos dirigiremos, entonces sí, a la italianización de nuestra política. Riesgo que existe si no se ataja con firmeza la corrupción y los dos grandes partidos se hunden electoralmente.

Nunca es buena idea estar contra los tiempos. Tanto el PP y el Psoe deben darse cuenta que las cosas ya nunca serán como antes. El tiempo de los rodillos democráticos ha pasado. La gente clama en la calle soluciones a la crisis económica, a los problemas sociales que esta ha creado y a la regeneración democrática. Una regeneración que pasa, sin lugar a dudas, porque las instituciones dejen de ser  una multipropiedad del PP y del Psoe.

 

Cuando sólo importa maquillar las estadísticas

Las medidas aprobadas por el gobierno para impulsar la economía sólo buscan maquillar las estadísticas, aun a costa de llevar más sufrimiento a la sociedad. La más grave de todas las decisiones ha sido la deducción del 100% de las cotizaciones a la seguridad social durante un año para los contratos indefinidos de menores de 30 años. Dicho de otra forma, se condena a la exclusión del mercado laboral de todos aquellos españoles que se encuentren entre los 30 y los 67 años. Especialmente grave será la consecuencia de esta medida en quienes tienen ahora entre 30 y 40 años. Estos sufrirán una exclusión total del mercado laboral, sin posibilidad de encontrar un empleo y sin ninguna facilidad para emprender una empresa, pues las medidas para autónomos se centran, igualmente, en la franja de los menores de 30 años.

El gobierno de Rajoy ha excluido al segmento de población más vulnerable, pero a la vez también más productivo. Se trata de hombres y mujeres que tienen cargas familiares e hipotecas por pagar. Parejas jóvenes con hijos pequeños. La mayoría muy formados y con experiencia. Sin embargo, la decisión de primar los contratos de menores de 30 años supone que los treintañeros tendrán vedado el reingreso al mercado laboral durante años, cuando no serán expulsados de él para contratar a gente más joven con menos costes salariales. Además, se trata del grueso más valioso de la población activa, pues están formados (tanto o mejor que los recién graduados), dominan las nuevas tecnologías (tanto o más que los jóvenes, además las han empleado no sólo para el ocio y la formación, sino también en el ámbito laboral y profesional) y poseen experiencia. Pero el gobierno ha decidido que es mejor sacrificarlos para que las estadísticas de desempleo juvenil bajen.

La discriminación positiva siempre ha generado agravios, pero en esta ocasión ha llegado a un punto inaceptable. A todos los españoles de más de 30 años los ha convertido en ciudadanos de segunda clase, negándoles la oportunidad misma de encontrar un empleo.  Además, supone un error en términos económicos, porque estamos primando a quienes no han adquirido la experiencia necesaria para afrontar ciertas responsabilidades ni desenvolverse de manera correcta en un empleo. Se está empujando a los jóvenes a que hipotequen su futuro emprendiendo empresas que estarán – en su mayoría – abocadas al desastre. Recordemos que la tasa de mortandad de las empresas en España es altísima, en condiciones normales el 70% no supera los cinco años de vida. No hablemos de una situación como la actual, con una reducción de casi el 10% en el número de empresas existentes el último año. Ya en el 2008, el 20% de las empresas iniciadas desaparecieron durante el 2009. Con estas cifras, emprender un negocio es una heroicidad, pero hacerlo sin contar con una trayectoria profesional previa y sin experiencia sobrada, tanto en el sector como en la gestión del negocio, es un suicidio. Pero nada de esto le importa a Rajoy. No le importa que los jóvenes que se hagan autónomos destruyan su futuro, ni la exclusión laboral que impone a la generación de treintañeros, condenados a rebuscar en los cubos de basura la comida para sus hijos pequeños.

 

 

8 falacias sobre los toros

1. El toro no sufre.

Como mamífero desarrollado posee un complejo sistema nervioso. Sufre dolor y estrés durante su tortura. Las banderillas están diseñadas para desgarrar la carne y causar lesiones graves en los tejidos internos. Estas heridas, al estar próximas a la espina dorsal, le impiden levantar la cabeza. El mismo fin busca el picador a caballo, que entra al comienzo de la lidia para acosar, castigar y causar heridas que hagan imposible la defensa del animal.

La espada no mata al toro, sino que le provoca graves heridas, que son la causa de una hemorragia interna que ahoga al toro. El toro no muere por la acción directa de la espada, sino ahogado en su propia sangre por las heridas que esta le causa.

La puntilla tampoco acaba con la vida del toro. Se clava entre las vértebras atlas y axís, dejándolo inmovilizado (tetrapléjico), pero en la mayoría de los casos, el toro continua vivo cuando lo arrastran al desolladero.

2. Sin las corridas de toros los toros no existirían.

Falso y absurdo. El toro posee valor como biotipo ambiental, forma parte del ecosistema y cumple sus funciones en la cadena trófica, su existencia nunca ha dependido del hombre; no así su exterminio, el cual si es responsabilidad del hombre.

No existe ninguna diferencia entre un toro de lidia y otro que no lo sea, pertenecen a la misma especie y subespecie: Bos Primiginious Taurus.

3. El toro es peligroso y agresivo.

Al contrario, los ganaderos han intentado seleccionar a los especímenes con la intención de potenciar la agresividad. El toro animal herbívoro, de carácter manso y tranquilo, que ante una amenaza prefiere huir. Sólo actúan con agresividad cuando se ven acosados, azuzado y herido lucha por intentar sobrevivir.

4.Toro y torero se enfrentan en un duelo justo.

No existe ninguna justicia en el enfrentamiento entre el toro y el torero, que con su inteligencia y premeditación despliega innumerables medios para acabar de manera cruel con la vida del toro.

Al ser el toro un rumiante manso, más proclive a huir que a defenderse, antes de salir a la plaza se le suele golpear en riñones y testículos para provocarle y debilitarle. Se le somete al arpón de la divisa, y ya en la plaza, la garrocha del picador y las banderillas. Sólo después de esta larguísima tortura, el torero se enfrenta a un animal asustado y ya gravísimamente herido.  

En muchas ocasiones, además, se ha sabido que el toro era drogado y sus astas limados para que sean roma.

5. Reciben un trato digno durante su crianza.

Otra de las frecuentes mentiras de los taurófilos. Los ganaderos atormentan a los toros para exacerbar el carácter agresivo e identificar a los ejemplares más proclives a la lidia, alterando su equilibrio psicológico natural.

6. Se trata de una Tradición Española.

Ni lo uno ni lo otro. Los festejos con toros y su sacrificio datan de la época grecorromana, y se originaron en las regiones más orientales del mediterráneo. Durante la Edad Media fueron muy populares en toda Europa. Fue la Ilustración la que acabó con ellas. En España, debido a la debilidad de nuestra Ilustración, y a la restauración de Fernando VII, la fiesta logró perdurar. La fiesta había estado prohibida hasta la Guerra de la Independencia, época en la que José Bonaparte intenta ganarse al pueblo con estos festejos, prohibidos desde Carlos III. Fernando VII, el felón, al llegar al poder y abolir la Constitución de Cádiz, restaura la inquisición y los toros.

7. La mayoría de la sociedad española apoya los toros.

Falso, desde el 2007, el número de festejos se ha reducido un 30% por falta de espectadores. En las últimas encuestas, el 69% de los españoles era contrario o indiferente a estos festejos.

8. Genera Dinero.

Mentira y de las gordas. El sector taurino está en crisis. Sin las ayudas que reciben de las administraciones públicas se hundirían. Sólo sobrevive gracias a dos cosas: multimillonarios contratos suscritos por los ayuntamientos, que arrojan monumentales pérdidas a las arcas públicas; y las subvenciones. De hecho, este sector está, proporcionalmente, más beneficiado que la minería o el sector vinícola.

 

 

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