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Posts Tagged ‘Andalucía’

El laberinto del Psoe

El Psoe siempre ha presumido de ser el partido que mejor entendía la articulación territorial de España. De hecho, es el único partido que puede presumir de haber gobernado en todas las Comunidades Autónomas al menos una vez. Sin embargo, esa capacidad de adaptar su discurso a los diferentes territorios nunca había supuesto una negación del principio de unidad nacional. Ahora, sin embargo, las posiciones del PSC son claramente rupturistas con España, ponen en cuestión el principio de unidad nacional que siempre habían defendido y que era – o al menos eso se suponía – la línea roja.  

El caso es que el debate no da para mucho. Si el Psoe sabe leer la opinión de la calle, sabrá que los costes de la ruptura con el PSC son mínimos en comparación con los costes electorales que supondría volverse a presentar a las elecciones junto al PSC. En España tenemos demasiados problemas como para andar ahora buscando soluciones sesudas a los problemas territoriales. Después de tres décadas de convivencia que ha funcionado razonablemente bien, no creo que sea el momento de huídas hacia ninguna parte.  

La socialdemocracia carece de proyectos creíbles y de un modelo de acción política que ilusione a las nuevas generaciones. En este contexto, lo peor que pueden hacer es desencantar también a los incondicionales de Andalucía o Extremadura, quienes están ya demasiado cansados de aguantar los desplantes independentistas. Algunas voces en el seno del Psoe ya se han posicionado claramente a favor de la ruptura. Confío que sean escuchadas y el Psoe rompa con el PSC de inmediato. No hacerlo supondrá seguir hundiéndose más, tanto en lo electoral como en lo ético. Que nadie olvide que en los últimos 20 años, el PSC, antaño el referente de la emigración en Cataluña, ha perdido más de la mitad de los votos, y dejado huérfanos a muchos catalanes que también se sienten españoles. Si el Psoe no hace nada para dar respuesta a toda esa gente que el PSC dejó en la cuneta, sino que está dispuesto a seguir siendo chantajeado por el PSC, serán tan culpables como el propio PSC, y desde luego, no deberían llevar más la letra E de España en sus siglas. Resulta ofensivo.

Griñan, es usted imbécil

25/09/2012 2 comentarios

Si, imbécil, con todas las letras. I-M-B-E-C-I-L.  Se lo repito: imbécil. Haga el piropo extensivo al resto de sus compañeros de gobierno. Andalucía es la región más pobre de Europa, la de más paro, y precisa de la ayuda del Estado para continuar pagando las nóminas (los proveedores hace tiempo que se han resignado a cobrar con retraso) y usted dedica 263 millones de euros a reducir la pobreza en el mundo. Noble propósito, pero sería más justo – y lógico – que intentase acabar con la pobreza que sufre Andalucía.

En Andalucía hay familias que rebuscan en los contenedores de basura para poder comer, jóvenes que se sienten culpables por los esfuerzos que sus padres hacen para pagar sus matriculas universitarias, niños que van a clase sin material escolar porque en casa apenas tienen para comer y menos para libros. La gente, los andaluces y andaluzas, aquellos por los que usted debía velar, las están pasando putas por culpa de las políticas que ustedes han patrocinado. No contentos con eso, ustedes pretenden quitarles el dinero para repartirlo por el mundo. ¿Qué pasa, no tienen suficiente sus amigos de las ong con la casilla del IRPF?

Señor Griñan, ya está bien de ir regalando lo que nos falta por el mundo. El pan que les quiere dar a los “pobres del mundo” se lo quita de la boca a los andaluces. La caridad empieza por uno mismo. Soy el primero que estaría por la labor de ayudar a otros, pero cuando mi país está al punto de ser rescatado y cada día, cuando saco a pasear a mi perro, veo a un hombre rebuscar en los contenedores de basura, siento que cada euro que usted está regalando a otros países se los está robando a esas familias necesitadas.

 

Retomamos el trabajo

Los últimos días no hemos actualizado el blog por cuestiones técnicas ajenas a nuestra voluntad. Por suerte ya se ha logrado solucionar el problema, recobrado el acceso al menú del webmaster, y podemos recuperar este pequeño espacio de opinión.

Nuestro agradecimiento a los hacker que nos han dado unos días de vacaciones.

Estos son los post que teníamos preparados para los días que nos cambiaron (varias veces) las contraseñas de acceso al servidor.

MAREA HUMANA

El sábado 15 de septiembre, una marea de hombres y mujeres de todas clases sociales se han manifestado en las calles de Madrid y en cientos de ciudades españolas para protestar contra la política del gobierno Rajoy. Es el primer hito de un otoño caliente que aún no ha empezado y ya ha logrado alborotar todos los rincones del país.

El PP ha logrado – hay que reconocerle el mérito – poner a todo el país de acuerdo: nadie los quiere. Millones de ciudadanos se arrepienten de lo que votaron. Creyeron que un cambio podría solucionar los problemas del país, pero la situación no ha hecho más que empeorar con un gobierno arrogante y déspota en España; sumiso y servil en Europa.

Rajoy no ha sabido enfrentar los problemas de la nación, que son también los problemas de Europa. Se ha doblegado ante los intereses alemanes, dificultando el camino hacia una verdadera Unión Europea. Cada vez son más quienes perciben Europa como un problema y no como la solución, que es lo que debiera ser. Y gran parte de esta percepción es causa de la falta de talla política de nuestro gobierno, que ni ha sabido defender nuestros intereses en el conjunto de la UE, ni ha dado un solo paso para encauzar Europa hacia una Federación, ni tampoco ha sabido explicar a los españoles la verdad de su política.

No ha sabido explicarla porque, entre otras cosas, su agenda oculta contradecía todas las promesas electorales, poniendo en evidencia la gran mentira en la que basaron una parte importante de su oposición y la campaña electoral que protagonizaron. Incluso la brunete mediática, que siempre les apoyó incondicionalmente, ahora duda abiertamente entre pedir perdón por aupar a la cima del poder a un inepto o continuar dándole crédito y conservar la esperanza que un día depositaron en el PP de Rajoy.

Para colmo, mucha de su acción política ha estado impulsada por clientelismos y una vocación confesional que no responde a los tiempos de la sociedad española. Mientras que la sociedad acepta abiertamente el matrimonio homosexual, el aborto o el laicismo, destacadas figuras del nuevo ejecutivo se empeñan en contradecir la opinión de la mayoría de la sociedad imponiendo sus convicciones religiosas vía decreto ley. La prepotencia y ceguera ultracatólica de algunos miembros del PP les impide comprender que ganar unas elecciones y obtener una mayoría absoluta no es un cheque en blanco, que preferir su opción política a la de otros, y más durante un contexto de crisis como el actual, no significa estar de acuerdo en todo el ideario, siendo necesario un esfuerzo de integración, debate y consenso. Sin embargo, el PP, que no se presenta a la opinión pública como un partido confesional, está utilizando la coyuntura de la crisis para socavar acuerdos sociales importantes, impulsar una legislación inspirada por interpretaciones conservadoras de la religión católica y un desmantelamiento progresivo del Estado del Bienestar.

Por si fuera poco, problemas que sí preocupan a la sociedad, como la creciente islamización de barrios y poblaciones enteras, la creciente inseguridad ciudadana o la falta de alternativas culturales al margen de los mercados, son obviadas por el gobierno y gran parte de sus apoyos mediáticos.

La crisis económica, la primera de las preocupaciones, continua cebándose con los más desfavorecidos, y cada vez alcanza a más gente. Médicos, jueces, bomberos, emprendedores, abogados, trabajadores de todos los oficios, están viendo perder su poder adquisitivo, menguar el valor de su patrimonio, temen cada día más por sus trabajos y les preocupa el futuro de sus hijos, muchos de los cuales ya han tenido que emigrar.

La rabia y la impotencia pugnan con la resignación. La sociedad española se debate entre la insurrección y la aceptación de un destino fatal. Ambos sentimientos son destructivos y perjudiciales para el futuro de España. Y más cuando muchos cuestionan su viabilidad. Urge rectificar la orientación política del gobierno.

Rajoy tiene la obligación de dimitir y convocar elecciones. Lo ha intentado, pero no ha sido capaz de lograr uno solo de sus objetivos. España se siente traicionada, se está aplicando un programa electoral demasiado distinto del que los ciudadanos españoles votaron. Es vital regenerar la vida pública para lograr que los ciudadanos recuperen la confianza en las instituciones y puedan trabajar unidos persiguiendo el mismo fin: salir de la crisis, crear riqueza y bienestar para todos. Pero para lograr la regeneración, que es lo que piden los ciudadanos en las calles, hace falta algo más que leyes y reformas; hace falta un gesto. Los españoles quieren ver que los políticos y los banqueros responden de sus errores, asumen su responsabilidad, reconocen su fracaso y ponen fin al bipartidismo y sus lacras. Mientras no percibamos ese gesto, la gente seguirá manifestándose, las tensiones territoriales y sociales continuaran y será muy difícil recuperar la salud económica.

Tras las manifestaciones que se han vivido en España este fin de semana, Rajoy debe escuchar al pueblo y actuar como un estadista y no como un político preocupado por las próximas elecciones. Es el mejor servicio que podría hacer al país.

Señor Griñán, a los andaluces les importa una mierda el río Loukkos.  

El río Loukkos, por si no lo sabe, se encuentra en Larache, Marruecos, y eso, por si no lo sabe, no es Andalucía, siquiera es España. ¿Puede explicar por qué gasta 650.000 euros del dinero de nuestros impuestos en un estudio sobre los riesgos de  inundación en el tramo final de dicho río? Es usted un imbécil. Usted y todos los que le acompañan en su gobierno, IUCALV incluida. Y quienes le apoyan. Si ellos también son unos imbéciles. Quienes les votan no, a esos los tiene usted engañados.

Mientras se recorta gastos sociales y acude al fondo de liquidez del estado, solicitando mil millones de euros, derrocha nuestros recursos invirtiendo en dinero propio y ajeno donde no se nos ha perdido nada. ¿Qué hay empresarios andaluces allí? Bien, pues que lo paguen ellos, con el paro que hay en Andalucía, no creo que estemos para pagar estudios relacionados con inversiones agrícolas que crearán los trabajos fuera de nuestras fronteras.

La licitación en la que usted se está gastando el dinero no aporta ningún beneficio al conjunto de los andaluces. Ese dinero, un 75% de la UE, lo debería estar empleando en atender a quienes para poder comer están rebuscando en la basura o asaltan supermercados.  Con 650.000 se pueden poner en marcha muchos proyectos cooperativos que creen el tan necesario empleo en Andalucía. Con esa cantidad que usted derrocha en la provincia de Larache, podrían pagarse muchas pensiones y muchos subsidios de desempleo.

Ya sé que no es usted competente en pensiones y subsidios de desempleo, tampoco creo que sea competente en estudios fluviales de países extranjeros y bien que en eso sí que se gasta el dinero. Un dinero que nos suyo, siquiera es de Andalucía, es de todos nosotros, de todos los españoles que pagamos (demasiado) a hacienda. Un dinero que incluso pertenece a los contribuyentes europeos, que nos lo dan para mejorar la situación de la región más pobre del continente y usted lo destina a investigar las inundaciones en Larache. Lo dicho, es usted un imbécil. Los tribunales demostrarán, además, si usted o algunos de sus compañeros de gobierno son, además, otras cosas.

 La dimisión de Aguirre.

Por sorpresa, como suele ocurrir casi todo en España, Aguirre ha dimitido de sus responsabilidades como Presidenta de la Comunidad de Madrid y parlamentaria en la asamblea de esta comunidad. Es una decisión que tiene muchas lecturas, y que rápidamente ha generado docenas de rumores entre los periodistas que siguen la actualidad española.

Por mi parte, soy de quienes creen que Esperanza Aguirre no tiene pelos en la lengua. Nunca se ha caracterizado por la moderación verbal. No creo que sus motivos sean distintos a los que explicó en rueda de prensa: se marcha porque está cansada y quiere pasar más tiempo con su familia. Se trata, por tanto, de una decisión personal, comprensible, y más que respetable. No hay más que decir.

Si aspiró o no a una embajada u otro puesto institucional es cosa del pasado y a nadie le importa. En cualquier caso, la decisión no era suya, por lo que en cualquier caso, los juicios de valor, corresponden hacerlos sobre quienes decidieron o no concederles estas responsabilidades a las que supuestamente aspiró la hasta ayer Presidenta de Madrid. Para que me entienda todo el respetable: no conozco un político que diga no a un dulce como la Embajada en Londres, con lo visten esas cosas. Que Aguirre manifestase su deseo a sus compañeros de partido no es malo; todo lo contrario, demuestra confianza en sí misma y honestidad. Lo malo es andar diciendo que uno no desea tal o cual puesto y hacer todo lo posible por obtenerlo. En cualquier caso, repito, quien debe explicar por qué no Aguirre y sí Trillo, es Rajoy.

 

Andalucía se suma a las mentiras

Mentiras, medias verdades y lenguaje adulterado es lo único constante en la política española desde hace años. Mucho criticamos a Rajoy con aquel <<tú dices Tomate, yo digo Rescate>>, pero está claro que en el arte de dulcificar con mentiras no entiende de ideologías ni siglas políticas. El Gobierno de la Junta de Andalucía ha solicitado un <<anticipo>> de mil millones de euros; pero asegura que no se trata de un rescate.

Claro que no es ningún rescate. Ni el de Valencia. Ni el de Cataluña. Ni el de la Banca. Ni el que viene de camino para el conjunto del país. Aquí no hay rescate, todo va de puta madre y solo tenemos <<problemillas de tesorería>>. Pero a este paso, los tomates se van a poner muy caros. A mil millones el kilo, lo menos.

Pandilla de majaderos y agarrafarolas que nos gobiernan. Si pusiesen tanto interés en hacer las cosas bien en vez de vendernos la moto, otro gallo cantaría. Por cierto, la purísima e inmaculada IU, la defensora a ultranza de la transparencia, también es cómplice de este tomate. Que poco duran los principios cuando uno se sienta en la poltrona del poder. 

Sánchez Gordillo o la política cómo espectáculo

Sánchez Gordillo es un tipo que me cae bien. Lo reconozco, su excentricidad me divierte. No le votaría nunca, pero debo reconocer que los tiene bien puestos. Marinaleda es un pueblo de referencia para toda la izquierda en España. Una población pequeña, humilde, que tenía todas las de perder en los años ochenta, cuando las tasas de analfabetismo, paro y miseria batían record. Hoy es un ejemplo de justicia social, solidaridad y una economía sostenible. Marinaleda es una de las poblaciones con menos desempleo de Europa, y eso, en Andalucía, que rompe record de pobreza y paro es mucho decir.

Gran parte de este éxito es responsabilidad de su alcalde, el polémico Sánchez Gordillo, un hombre histriónico y exagerado, que busca la polémica para lograr la atención de los medios de comunicación, pero también alguien que ha luchado y lucha por los intereses de su pueblo y de los más necesitados de la sociedad. Nadie puede negar a Sánchez Gordillo su buena intención, otra cosa es coincidir o no con sus propuestas y las formas que emplea para darles publicidad.

Es cierto que el rol mesiánico que desempeñan Gordillo en su localidad y en buena parte de Cádiz y Sevilla, no hace ningún favor a la reflexión crítica y serena. En última instancia, no lo olvidemos, los hiper-liderazgos políticos no han traído nada bueno para las democracias y los ciudadanos que se han entregado a ellos. Basta con preguntárselo a la dirección de IU en Andalucía, que ve en su compañero Sánchez Gordillo a quien puede hacerlos tocar el cielo para precipitarlos después contra el suelo a gran velocidad.

Su propuesta de ocupar supermercados y oficinas bancarias puede tener un efecto perjudicial en los intereses de IU. Quizás sirva a corto plazo para poner el foco en los problemas cotidianos de millones de familias. Estoy seguro que esta es su intención. Pero a medio y largo plazo, puede deslegitimar muchas alternativas y hacerles perder apoyo electoral.

Es algo que siempre le ha pasado a IU. Han logrado un gran apoyo social, pero han sido incapaces de rentabilizarlo en las urnas. Una de las razones por las que siempre se desmorona el proyecto de IU en el último momento, cuando parecía que podían lograr condicionar de verdad la política nacional, es por la falta de seguridad que ofrecen a sus votantes. Los continuos debates internos, que nunca terminan de cerrar, y las profundas divisiones que existen dentro de la formación política de izquierda, hacen que los electores no sepamos que se hará con nuestro voto hasta el último momento, cuando ya es demasiado tarde para echarse atrás. Y es que no saber si pactarán o no con él Psoe, cuando eso supone dejar que entre a gobernar la derecha, puede hacer que muchos electores que ven en IU una opción natural para su voto, terminen cogiendo la papeleta del Psoe ante el riesgo de un gobierno de la derecha.

Claro que PPsoe son caras de una misma moneda. Los dos son responsables de la crisis que sufre el país. No solo la económica, también la crisis moral y política es responsabilidad suya, de sus formas de gobierno sectarias y las redes clientelares que han favorecido para lograr conservar el poder a cualquier precio. Pero también debemos reconocer que mientras el Psoe destruye el Estado del Bienestar con picos y palas, el PP es un batallón de demoliciones que no tiene ningún reparo en llevarse por delante todo por cuanto hemos trabajado durante tantos años.

Y llega Gordillo y asalta un super. Y yo, que soy de quienes creen que la clase política es una vergüenza para la nación, no puedo evitar sentirme identificado con él, con sus causas, las de todos aquellos que no llegan a fin de mes, mal viven gracias a la ayuda de sus familias o incluso se ven forzados a recurrir a las instituciones benéficas y hasta los cubos de basura. Y sé que Sánchez Gordillo tiene razón: la culpa de que haya gente en esta situación es del sistema, del PPsoe, mamporreros de los mercados que no han sabido defender al país y sus ciudadanos de las agresiones de los especuladores y la banca; en demasiadas ocasiones, han sido el PP y el Psoe quienes han favorecido la hegemonía de los mercados por encima de las instituciones democráticas. Pero también pienso que Sánchez Gordillo se excede, que hace un flaco favor a sus compañeros de coalición, que hoy IU tiene menos posibilidades de romper el bipartidismo que ayer.

El alcalde de Marinaleda hace de la política un espectáculo. Es verdad que si no fuese por sus maneras histriónicas y porque las cámaras lo quieren, nadie oiría hablar de él ni de sus propuestas. Es cierto que a él – me consta – le gusta menos que a nadie hacer lo que hace, pero sabe que sin ese tipo de acciones, los medios de comunicación no le prestarían atención. Pero Sánchez Gordillo no inventó la política espectáculo. De hecho, a él no le gusta. Son los medios de comunicación quienes han hecho de la política un culebrón, una batalla entre indios y vaqueros, una película de serie B sin argumento ni guión, pero con un montón de víctimas: los ciudadanos, esos a quienes nadie presta interés. Y Sánchez Gordillo, lo que ha hecho, es forzar que las cámaras reflejen una parte de esa verdad olvidada que los medios de comunicación se niegan a difundir. Evitar que las cámaras pasen sobre los cadáveres de la crisis sin conocer sus historias.

Sánchez Gordillo se ha metido a cronista social. Pero más allá de la denuncia no tiene nada que ofrecer, porque IU sigue sin convencer por culpa de su ambigüedad. O le apoyan y salen todos junto a Gordillo a la calle, o le expulsan de la formación, pero no pueden seguir instalados en un quiero pero no puedo permanente. IU tiene que definirse para dejar de ser la “otra” de los electores de izquierda.

El alcalde de Marinaleda alimenta su ego y cosecha titulares exagerados. Porque tan exagerada es la comparación de Sánchez Gordillo y Gandhi que hizo The Guardian, como las críticas que vierten sobre él la prensa ultraconservadora. Nada de lo que ha hecho merece tantas portadas y titulares. Mientras, IU no sabe qué hacer ante la difícil tesitura en que los ha colocado uno de sus dirigentes y el PPsoe ríe a carcajadas.

 

 

¿Un gobierno de concentración?

03/08/2012 1 comentario

El 19 de julio se reunieron en el hotel Wellington de Madrid un nutrido grupo de personalidades de la política, entre las que destacaba Jose Bono, Marcelino Orejea, Carlos Solchaga, Acebes y Suarez Pertierra. ¿Qué hablaron? Nadie puede asegurar nada, pero para muchos, esta ha sido una de las reuniones “discretas” que están teniendo lugar durante este verano para preparar el camino a un posible gobierno de concentración o unidad nacional.
Las reuniones implicarían también a conocidos periodistas y empresarios. Tendrían como objeto diseñar la agenda oculta de una transición hacia un gobierno PP-Psoe, que podría tener también la participación de algunos grupos nacionalistas y de Upyd. El gobierno estaría formado por un grupo de tecnócratas acompañado de algunos líderes políticos de las formaciones que darían apoyo parlamentario a este ejecutivo.
Algunos movimientos por parte de los sindicatos y las principales corporaciones profesionales tienen también este objetivo. En este caso, se tratará de garantizar una relativa paz social mediante el control de las convocatorias de movilización y la crítica a las medidas que adopte el nuevo gobierno.
Durante las próximas semanas y meses escucharán bastante la necesidad de que los dos grandes partidos pacten las reformas. Incluso podrán apreciar un llamamiento por parte de medios de comunicación cercanos al PP y al Psoe, pidiendo el gobierno de concentración.
Es la respuesta que el bipartidismo daría en caso de una intervención del Estado. También es posible que se planteé el gobierno de concentración si la situación económica y social empeora aún más.
Que nadie se lleve a engaños. No es el patriotismo ni la emergencia nacional lo que justifica esta decisión. Lo único que se pretende es garantizar la continuidad del bipartidismo y evitar un cambio radical en el panorama político. El Psoe teme que en España pueda ocurrir igual que pasó en Grecia, que la izquierda antisistema los supere en votos. El PP teme una escisión interna y un final parecido al que sufrió el CDS. Para evitarlo están dispuestos a cualquier cosa.
Rajoy es de los pocos que está trabajando para evitar esta eventualidad. Sin embargo, si la situación sigue empeorando, arreciarán las presiones desde su propio entorno y quizás se vea en la obligación de claudicar. El partido socialista ya ha advertido de hasta dónde está dispuesto a llegar para forzar el gobierno de concentración: la ya famosa campaña en las redes sociales “en defensa de Andalucía” es un ejemplo de cómo el Psoe está dispuesto a utilizar a la mayor comunidad autónoma de España como ariete contra la Moncloa. Si es necesario “forzar una crisis” institucional que enfrente a las autonomías con el gobierno de España lo harán sin dudarlo.

 

El Acoso que sufre Andalucía

Apenas empieza a caminar el nuevo ejecutivo andaluz, nacido del pacto entre PSOE e IU, y Rajoy ya está intentando ahogarlo como sea.

La derecha teme que una alternativa de izquierdas a sus políticas pueda demostrarse más eficaz que sus sangrías. Teme que, la región con más dificultades estructurales, pueda dar una lección de solidaridad y crecimiento.

Para evitar que algo así pueda ocurrir, ya han tomado medidas. La primera, saltarse la legislación que obliga a invertir el 17,8% de las inversiones en Andalucía. El gobierno ultraconservador de Rajoy a decidió estrangular a la región más pobre reduciendo sus inversiones muy por encima de la media nacional. Hay provincias, como Córdoba, que verán reducidas sus inversiones en un 53%.

Mientras se intenta asfixiar a Andalucía, se premian a las regiones más afines a Rajoy. Un comportamiento sectario, antidemocrático e ilegal que tendrá respuesta política, judicial y social.

IU sigue sin demostrar fiabilidad

Hoy se constituye el Parlamento de Andalucía tras las últimas elecciones. La voluntad de las urnas fue clara e indiscutible: los andaluces desean un gobierno de izquierdas en el que esté presente tanto el PSOE como IU, y que frene la oleada conservadora del PP. Sin embargo, desde el mismo instante en que la coalición liderada por Cayo Lara se convirtió en llave para la gobernabilidad de Andalucía, surgieron voces contrarias a un pacto de la izquierda dentro de la formación comunista, lo que supondría la llegada del PP al gobierno andaluz.

Una treintena de agrupaciones de IU de toda Andalucía se han manifestado contra un pacto con el PSOE. Incapaz de tomar una decisión sin causar graves divisiones internas, incluso dentro del grupo parlamentario, Diego Valderas, el coordinador andaluz de IU, ha convocado para el próximo 24 de abril un referéndum para que las bases decidan.

Todo apunta a que sólo se permitirá elegir a la militancia entre un gobierno de coalición y apoyos puntuales en el Parlamento. Esta fórmula adulterada busca evitar que la sociedad de la espalda a IU si finalmente llegase a gobernar el PP por su culpa. Sin embargo, no puede evitar mostrar la falta de cohesión interna, la debilidad de sus dirigentes – sistemáticamente cuestionados en todas sus acciones –, y su falta de vocación gubernativa. IU demuestra nuevamente ser una formación poco fiable.

¿Rajoy o el líder de una secta?

El pasado sábado, el Presidente del Gobierno de España se reunió con todos los Presidentes de Comunidades Autónomas gobernadas por su partido. No es la primera vez que lo hace. La actitud de Rajoy es propia de los regímenes de partido único. Quizás se hubiese sentido más a gusto gobernando en la época del Movimiento, pero la Constitución está para algo y marca con claridad tanto la pluralidad de partidos como el respeto institucional que merecen.

Reuniéndose solo con los suyos muestra un desprecio absoluto hacia las mínimas reglas democráticas, así como una actitud sectaria, propia de los iluminados religiosos y los partidarios de sistemas totalitarios.

Rajoy, los líderes del PP, y sus seguidores incondicionales, dirán que han ganado las elecciones y que tienen la mayor parte del poder territorial en España. Olvidan que la legitimidad jurídica y la legitimidad moral son cuestiones diferentes; la primera se gana en las urnas y la segunda en el día a día. Pero sobre todo, olvidan – o quizás nunca aprendieron – a sumar. Que sumen todos los que no les votaron y se llevarán una buena sorpresa. Por cierto, también pueden sumar los habitantes de Andalucía, de Cataluña, y del País Vasco. Las tres comunidades que no gobierna el PP responden por el 35% de la población Española. ¿Pretende Rajoy – Soraya – Cospedal gobernar sin el 35% de los españoles? Eso es lo que demuestra con su actitud.

 

Andalucía en plena ebullición

Esta Semana Santa ha sido movida. No por las procesiones, que también; ha sido movida por la situación política generada tras los resultados del 25 de marzo.

La derecha ha embestido con rabia y frustración en lo que parece una vendetta de lo más irresponsable y ridícula. En muchos ayuntamientos gobernados por el PP se ha establecido la consigna de a la izquierda ni agua, y plantean retirar ayudas a muchas asociaciones y ongs sospechosas de ser izquierdistas. Incluso han arremetido contra la izquierda cambiando el nombre de Pilar Barden de una calle de Sevilla o suprimiendo en nombre de Rafael Alberti de un teatro en la población almeriense de Huercal Overa; provincia eongn la que cierto concejal del PP llegó a decir que la ley de vagos y maleantes del franquismo debería estar vigente.

Desde el gobierno de España se advierte que a la mínima que Andalucía se salga de las directrices y le cause problemas la intervendrán. Vamos, que amenazan con pasarse la autonomía andaluza por el forro. Y eso que aún no se ha constituido el nuevo Parlamento.

Mientras, IU sigue deshojando la margarita. Todos sabemos que entre las bases de IU reina cierta antipatía patológica al PSOE. Aún hay viejos comunistas que ven a los socialdemócratas como socialfascistas y no desean pacto alguno con quienes consideran unos traidores a la izquierda, pues creen que no existe izquierda más allá de la pureza marxista. Por suerte, los cuadros dirigentes de IUCA-LV, al menos la mayoría de ellos, son personas sensatas y comprometidas con la defensa del Estado Social. Esa es la esperanza a la que se aferran medio millón de andaluces que le dieron su confianza.

¿Cómo podrá explicar IU a los andaluces y al conjunto de los españoles que gobierne la derecha teniendo en su mano impedirlo? Algunos en IU no se enteran. Se juegan algo más que demostrar su capacidad de ser parte de un gobierno y no un mero convidado de piedra en los parlamentos. Se juegan su existencia misma. Si se sientan a mirar con los brazos cruzados como la derecha se harta de reír a carcajada limpia mientras descompone el Estado Social no les va a votar ni la mascota.

Pero ahí siguen, con sus debates. Más teológicos que la curia vaticana. Deshoja Izquierda Unida la Margarita mientras medio millón de andaluces se preguntan si no tiraron su voto a la basura. La verdad, esperaba más de Valderas y Cayo Lara, mucho más.

 

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