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Quien es Quien, en las Elecciones Italianas

Tras la imposición de un gobierno tecnócrata por la UE, Italia se enfrenta a una necesaria regeneración democrática. Muchos sectores sociales, políticos y económicos consideraban el gobierno de Monti una dictadura encubierta, que ha fracasado tras menos de un año en el poder. Estos son los principales grupos que concurren a las elecciones, en cuyas manos está el futuro de Italia, la regeneración democrática y en gran medida el futuro de la UE, pues es evidente que un país como Italia, tendrá mucho que decir en el concierto (batiburrillo) europeo.

f1Son los favoritos. Están liderados por Pier Luigi Bersani, antiguo militante del Partido Comunista, de cuyas cenizas nació el Partido Democrático de la Izquierda y de este el Partido Democrático. No concurre sólo a las elecciones (ninguno lo hace en Italia), lleva de compañeros de viaje a Izquierda Ecológica Liberal, al Centro Democrático y al Partido Socialista Italiano.

Una de sus grandes bazas es la experiencia política de Bersani, varias veces ministro en diferentes gobiernos, tanto Prodi como de Maximo d´Alema. Sus propuestas contra los ajustes y a favor de una política expansionista que garanticen el crecimiento económico y la creación de empleo lo hacen muy popular entre las clases medias. Sin embargo, es casi seguro que pactarían con Monti para evitar la entrada de Berlusconi al gobierno, aunque les cuesto sacrificar su política económica. Muchos creen que, sabedores de la coartada política que tendrán con el regreso de Berlusconi, se atreven a prometer cualquier cosa, aún sabiendo que no podrán ponerla en marcha.

f2El Pueblo de la Libertad es el partido político liderado por Berlusconi. Saben que será difícil ganar las elecciones. Pero tienen suficiente apoyo social como para ser determinantes en el Parlamento, sobre todo si el resto de los partidos no logra un gobierno estable de coalición. Esta es su gran baza. Si se posicionan bien, la continuidad de las políticas de ajuste pasarían factura a hipotéticos socios de gobierno como el Partido Demócrata. Surgirían tránsfugas (bastante frecuente en Italia) y en un par de años podrían estar en condiciones de afrontar con éxito unas nuevas elecciones.

Por el momento, se conforman con dar cobertura legal a su líder, asediado por la justicia, y continuar siendo protagonistas en los medios. Lo cual, además, es bastante fácil, pues pertenecen a Berlusconi.

En el viaje los acompañan La Derecha, Hermanos de Italia, Gran Sur, la alianza de Centro y la Liga Norte, ya sin Bossi. Representan a la derecha con fuertes vínculos católicos.

f3La Agenda Monti se presenta cómo la alternativa de los mercados y la UE. Quieren acabar con la imagen de tecnócrata impuesto de Monti y afianzarse en el poder. Saben que no lograrán ganar las elecciones, probablemente se queden en un tercer puesto (un segundo sería un éxito), pero confían en la alianza con el Partido Demócrata para continuar aplicando la estrategia diseñada en la UE.

Gran parte de su electorado considera esta formación como un mal menor. Están en contra de la política que hacen, pero se resignan a las imposiciones de Merkel como una forma de no quedarse fuera de Europa. Son también la apuesta de los sectores más moderados de la sociedad.

La coalición la forman partidos como el Centrista, Unión de Centro, Futuro y Libertad, Hacia la Tercera República / Italia del Futuro y el Partido Liberal Italiano.

f4Revolución Civil es una formación que aglutina a los partidos de la izquierda tradicional y antisistema. La podríamos comparar a la IU española de Cayo Lara. Su gran baza es la alianza estratégica con Italia de los Valoras, liderada por el ex juez Antonio di Prieto. El candidato, sin embargo, es el fiscal estrella de Palermo, Antonio Ingroia, conocido por su lucha contra la corrupción y la mafia.

Pretenden ser la fuerza política que regenere las instituciones desde dentro, luchando contra la corrupción y la delincuencia organizada. Su mayor problema es que el mensaje radical de algunos de sus miembros aleja a amplios sectores de población que, cansada de la corrupción, no quiere tampoco que se use la “limpieza de las instituciones” como coartada para introducir un régimen de economía tutelada por el Estado. Es probable que acaben siendo cuarta o quinta fuerza en el Parlamento, dependiendo de lo que haga su máximo rival: Beppe Grillo.

La coalición la forman Izquierda Verde, Italia de los Valores, Federación de Izquierda (refundación comunista) y el Movimiento Naranja, una antigua escisión de Italia de los Valores.

f5Movimiento 5 Estrellas. Su discurso populista e irreverente lo ha hecho favorito de los jóvenes y los grupos más daños por la crisis. Carecen de programa y de ideología definida. Su grito de guerra es: <<no nos representan>>, en referencia a los partidos políticos tradicionales.

Se trata de una plataforma política que cuasi venera a su líder, el cómico Beppe Grillo. Sin contenido ni experiencia de gestión demostrable en ninguno de sus líderes, tienen a su favor un discurso simple y directo que cala en ciertos grupos de la sociedad. Es un nuevo populismo de izquierda que surge como antítesis al populismo neoliberal de Berlusconi.

En las últimas elecciones e convirtieron el tercera fuerza política, y aunque las encuestas les son muy favorables, ellos mismos son conscientes que sus resultados estarán por debajo de lo obtenido en las municipales. Entonces eran la novedad, estaban “limpios”, pues nunca habían gestionado nada, pero ahora se enfrentan a las elecciones con el peso de la gestión que han empezado a hacer en las municipales, y esto les está cortando las alas. El globo se deshincha, a pesar de un adelanto electoral que les favorece, la atención mediática que han despertado y el lenguaje provocador que emplean.

f6Evitar el Declive, sería la traducción más adecuada a esta formación que concurre casi sola a las elecciones. Está liderada por un conocido contertulio de orientación liberal, Óscar Fulvio Giannino.

No se espera que obtengan unos buenos resultados, sólo que estén en el Parlamento, pero sin capacidad siquiera de influir en ninguna de las carambolas de gobierno que pueden darse. Su ideología está inspirada por el liberalismo clásico. En este sentido, sus propuestas son muy similares a las que en España formula el extraparlamentario Partido de la Libertad Individual o el Think Tank Instituto Juan de Mariana.

Aunque sus propuestas pueden sonar antisociales y no gustar a los sectores más proclives al intervencionismo del Estado, son la formación política con más base ideológica y claridad de ideas de las que se presentan. Al menos, son los únicos que dicen lo que van a hacer si gobiernan, guste o no.

Su campaña electoral, además, está siendo de las más originales. Un mensaje claro, recogido en diez propuestas muy concretas, un uso muy hábil de las nuevas tecnologías (implicando en los foros a los simpatizantes) y un nuevo modo de organizar sus actos públicos: los anti-mitin, donde los asistentes no sólo escuchan y aplauden, sino que participan en el debate, está haciendo que ganen muchas simpatías entre los grupos más concienciados de las clases medias.

La pasividad que mata

Cuando gente tan dispar como Alejo Vidal-Quadras y Cayo Lara coinciden en algo, es que algo grave está pasando. En su blog de Intereconomía, el eurodiputado del PP solicitaba esta semana un Congreso Extraordinario del PP, que es lo mismo que decir <<váyase, señor Rajoy. Váyase>>. Cayo Lara lleva semanas pidiendo la dimisión del Presidente del Gobierno, en esto se adelantó a Rubalcaba, que no tiene los reflejos muy afinados últimamente.

Rajoy, por su parte, como quien oye llover. A lo suyo, que seguro que él sabrá lo que es, porque lo que somos los españoles, no tenemos la más remota idea de a qué puñeta dedica el tiempo. Anda, como siempre, esperando que la tormenta escampe. Ha sido su estrategia desde que entró en política: sentarse y esperar que el tiempo resuelva los problemas y sus rivales cometan errores que los precipiten al vacío. Pero esta vez no parece que la cosa vaya a darle buenos resultados.

Primero porque este no es tiempo de retóricas, es momento de acciones, y acciones contundentes, que no dejen lugar a dudas. Segundo, porque la sociedad española está cansada de esperar y la paciencia de todos tiene un límite, una frontera cada vez más cercana. Su pasividad está enfadando aún más que las noticias sobre presuntas corruptelas que inundan el mercado mediático.

Algunos dice que está cavando su propia tumba. Creo que tienen razón, la reelección la tiene muy difícil. Pero ese no es el problema. El problema es que tanto está cavando que en la fosa cabrán muchos. Por ahora, seis millones de desempleados y cientos de miles de empresas que han cerrado. En la tumba que está cavando terminará por enterrarse él y la esperanza de toda una generación. Y que la cosa quede ahí, porque cuanto más se enrarece el clima político, más gente se desencanta con la democracia.

El Presidente del Gobierno no puede seguir escondiéndose tras discursos vagos y segundos en la lista de los poderosos. Tiene que dar la cara. España no puede creer que esté gobernada por una televisión de plasma. Urge tomar medidas legislativas que garanticen la regeneración democrática. A la par, debe dar un giro a su política económica pese a quien le pese. Europa está a punto de estallar en mil pedazos. Los discursos en el seno de la Unión son cada vez más distantes unos de otros, y pende como una mortal amenaza la posibilidad de un referéndum en el Reino Unido que abriría la caja de Pandora. Es el momento de plantarse. De decir basta. Y exigir una integración política y la corresponsabilidad de todos en la resolución de los problemas que afectan a gran parte de los países de la Unión o romper la baraja. Me dolería más que a nadie, pues soy un europeísta ferviente; pero no podemos tolerar que Europa se convierta en el cortijo privado de Merkel y los demás profetas del Reich.

En alguna ocasión, Rajoy ya ha manifestado su contrariedad a las políticas de Merkel, pero no le acompañan los hechos. Tampoco puede decirse que valga mucho como comunicador. Tiene que actuar en los dos frentes abiertos. En el interior, favorecer cambios que garanticen un nuevo modelo democrático, donde los ciudadanos tengan más control sobre sus representantes públicos; esto es, listas abiertas y diputados que rindan cuenta a sus votantes en las circunscripciones por las que son elegidos y no las direcciones de los partidos. En el frente exterior, tiene que hacer piña con los países que exigen un cambio en la política económica de la UE, más integración política y democratización de las instituciones. Y debe hacerlo con la rotundidad de quien sabe que defiende lo que es justo, y que estará dispuesto a llegar hasta el final – incluso la salida de la UE y el retorno a la peseta – antes que continuar arrodillado y esclavo.

Esperar a que al enemigo se le agoten las balas mata a muchos soldados. Una sangría de vidas y sueños que España no puede permitirse. No puede continuar encerrado en la trinchera, debe cambiar de táctica y pasar a la ofensiva cueste lo que cueste. De lo contrario, esta guerra de desgaste terminará minando la moral de la sociedad y destruyendo a toda una generación. En su mano está hacer algo. En la nuestra, exigírselo día tras día, y pasarle la factura en cuanto tengamos la oportunidad. Y espero que sea pronto. 

Otra razón para querer más Europa

La semana pasada, la UE aprobó la Directiva 76/768CEE, que prohíbe la venta de productos cosméticos experimentados en animales a partir del próximo 1 de marzo de 2013. Esta fecha es el tope del que disponen las empresas para retirar del mercado los productos que hayan sido testados en animales.

Este paso se ha logrado gracias a la presión social y a la acción coordinada de grupos ecologistas, animalistas y sectores progresistas y liberales. Supone poner la ética por encina de la estética, acabando de raíz con la vergonzosa tortura sin sentido de animales indefensos; pero también una noticia de calado económico, pues la experimentación era usada sólo por ser más económica que otros métodos científicos, incluso más fiables, y en países en vías de desarrollo, debido a que la mayor parte de los países europeos prohibían la experimentación y fabricación de este tipo de productos. Ahora, la prohibición va más allá e impedirá la entrada a los productos testados en animales en cualquier parte del mundo.

Además, es un logro del Parlamento de Europa, de una Europa que deja ver su mejor cara cuando la dejan ser democrática. Esta es la Europa que merece la pena, la de los ciudadanos y no la de los gobiernos y los mercados, hoy de rodillas ante el IV Reich alemán. Es decir, de la banca alemana. 

Tirar la piedra, esconder la mano

Los últimos meses, las redes sociales han estado revolucionadas con la aparición del Partido X, también conocido como Partido X el Futuro. Lo cierto es que el fenómeno me resulta demasiado familiar. Estrategias parecidas las pusieron en marcha, con éxito desigual, formaciones políticas y movimientos sociales como el Partido Pirata o Anonimus.

Creo que la estrategia online les ha funcionado bien, han logrado llamar la atención y tener su minuto de gloria, pero no creo que vayan más lejos. Entre otras razones, por la imposibilidad de mantener viva la llama de la ilusión durante el tiempo suficiente. Equo ya sabe de lo que estoy hablando. La ventaja competitiva que supone ser “la novedad”, exige rapidez de acción, porque de lo contrario, antes de lo que imaginas dejas de ser noticia, y tu valor diferencial, la novedad, se desinfla.

Como experimento sociológico, ha estado bien, pero ¿realmente queremos fiar nuestros destinos a un partido de rostros anónimos? Lo cierto es que la política las hacen las personas. Las ideas, todas, están bien sobre el papel, pero a la hora de la verdad son las personas las que, con sus virtudes y defectos, hacen la política. En realidad, no hay una buena o una mala política; hay buenos o malos políticos. Ocurre igual que en el deporte, las reglas son las mismas, pero no es igual un servidor – torpón para dar patadas – que Messi.  La degeneración de los partidos políticos no debería ser caldo de cultivo para los discursos populistas. Y el discurso de este partido sin rostro es de un populismo asamblearista subido. Les aconsejaría que leyesen La Rebelión de las Masas, de Ortega y Gasset, y reflexionar sobre los riesgos del asamblearismo, que al final sólo nos conduce hacia la dictadura de los mediocres.

Como alguien que se ha pasado la vida defendiendo un sistema electoral de listas abiertas, que permita elegir a la persona y no al partido, no puedo ni quiero sentirme tentado por estas formas anónimas y asamblearias de hacer política o provocar cambios. Cuando pienso en la democracia, pienso en el pueblo reunido en el ágora, eligiendo a los más notables, a los más honrados y aptos para cada función. Aspiro que a ser un día gobernado por hombres mejores que yo, por eso no puedo sino sentir repugnancia ante quienes se ocultan en la masa y hacen del anonimato una estrategia de acción política. Tiran la piedra y esconden la mano.

 

Desde Génova con amor…

Aquí, un amigo que tiene entrada libre en Génova, me dice que lo de Bárcenas es culpa de la mala situación del Mundo. Se refiere al periódico, claro, porque el mundo de verdad, donde usted y yo vivimos, hace tiempo que se la trae floja; desde que se subió al coche oficial y nunca más quiso bajarse; hará de esto unos quince años.

Pues dice que todo es una maniobra para chantajear al gobierno y lograr dinero y publicidad. Enseñan una carta para dar la impresión de llevar una buena mano y así acojonan al personal, como si el periodismo fuese cosa de jugadores de póker. Me creo que en la redacción del Mundo estén de Rajoy hasta los huevos escalfados del desayuno continental. No es para menos. Sus jugarretas han sufrido. Además, a nadie le gusta que el periodista de cabecera del presidente dirija la Razón, el competidor por antonomasia. Vamos, que después de tanto como hizo el diario el Mundo por el PP cuando Aznar estaba aún en la oposición y hasta los suyos lo podaban el breve para verse ahora abandona por otra más joven… pues va ser que no. Que yo en su lugar también pillaría un cabreo de mona. ¿Significa esto que la información es una venganza? La verdad, tampoco lo creo. Un dulce es un dulce y lo hubiesen disfrutado igual siendo amigos o enemigos. Esa es la verdad del periodismo – espectáculo de la sociedad en la que vivimos.

El que puede ser uno de los escándalos más importantes de nuestra democracia, y llevarse por delante a muchos altos cargos del PP, hubiese salido en la portada con amistad o sin ella, con publicidad o sin ella, con dificultades económicas o nadando en billetes. Y es que, algunos, como mi amigo – el del coche oficial – se cree que todo es cuestión de dinero, pero hay cosas que no están pagadas. Y poder llevarse por delante a los corruptos que han engordado fagocitando la democracia desde las alcantarillas de un partido político es uno de las pocas alegrías en la vida profesional de un periodista, sea del Mundo o de cualquier otro diario.

Podrán intentar ensañarse con el mensajero. Y crean que lo harán. A las claras y de tapado. Harán que la opinión pública dude de las intenciones de los periodistas del diario el Mundo. Pero ¿sabe una cosa? La verdad no tiene nada que ver con sus usuarios. Que se mueven por dinero, venganza o simple mala baba, ni lo sé ni me importa. Sus motivos son suyos, pero mío el agradecimiento de haber abierto esa ventana, aunque las miserias y los cueros de esta panda de sinvergüenzas nunca ha sido visión de gusto de cualquiera, pero ya era hora que se les retratase tal y como son.

 

Cuando se cabalga, los perros ladran

Todos los medios de comunicación han abierto sus portadas con la decomisa de varias fincas propiedad del Mario Conde.

Este embargo de fincas responde a la responsabilidad civil de las causas abiertas contra Conde por el caso Banesto, y en concreto a una orden de embargo judicial que data del 2002, pero que no se ejecutó porque las citas fincas pertenecían a una personalidad jurídica y no al patrimonio personal del que fuera presidente del banco Banesto.

Desde aquel momento, se abrió un proceso de investigación judicial para determinar si las fincas eran o no propiedad del banquero a través de distintas sociedades. Estos procesos son de lo más común en las causas penales, sobre todo las relacionadas con lo mercantil, donde en muchas ocasiones es difícil determinar la titularidad de un bien por la existencia de múltiples propietarios (accionistas) y la interposición de sociedades con personalidad jurídica propia vinculadas entre sí, constituyan o no un grupo empresarial o holding.

Lo llamativo del tema es la oportunidad en la que se decide resolver el litigio. Justo cuando Mario Conde inicia una carrera política que ha levantado ampollas tanto en el PP como en el Psoe. Desconozco las particularidades de la causa, por lo que no puedo opinar sobre el auto y presupongo que se ajusta a derecho y cuenta con todas las garantías legales. Sería muy vergonzoso que, dentro de unos meses, o años, un tribunal sentencie contra la decisión del juez por no haberse observado todas las garantías. Pero imagino que, después de diez años, tiempo han tenido de fundamentar la causa en derecho.

Soy escéptico frente al nuevo partido Sociedad Civil y Democracia, pero sabía que Mario Conde, y personas relacionadas con las Fundación Sociedad Civil, habían sido invitados discretamente a estarse quietos y calladitos por su propio bien. Pero no imaginaba que fuesen capaces de llegar tan lejos. O quizás solo sea una causalidad, pero hay casualidades que invitan a pensar.

 

Gobierno autócrata

En ocasiones pienso que el gobierno cree que somos todos gilipollas. Es la única explicación que se me ocurre. Salvo que, como cada vez más gente empieza a creer, estemos ante un gobierno tirano, déspota y autócrata que responde sólo ante una pequeña y antidemocrática oligarquía.

Es increíble que, mientras la policía estaba zurrando a los manifestantes en la estación de Atocha, el gobierno indultase a un promotor, M.E.A.D., considerado cabecilla de una red de fraude fiscal y condenado en el 2010 por un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurrencia con otro delito de estafa agravada.

El uso abusivo por parte del gobierno del derecho de gracia desvirtúa el Estado de Derecho, haciendo que los ciudadanos tengan la impresión que la justicia solo es clemente con políticos, banqueros y promotores inmobiliarios. Este es el peor favor que se puede hacer al Estado de Derecho, pues cuestiona la igualdad de todos ante la ley, dando una imagen errónea de la realidad.

Soy el primero en considerar que las condenas penales no cumplen en España con su verdadera función, que es la reinserción del delincuente. Considero que muchas condenas son excesivas y que la privación de libertad no es la purga Benito. Al contrario, en muchas ocasiones en la que se aplica es contraproducente. Sin embargo, el uso arbitrario que el gobierno hace del indulto me gusta aún menos.

Este, como otros tantos indultos que acumula la legislatura, me parece injusto e inoportuno. No es el momento ni las formas. Cuando algunos consideramos que se está vulnerando el derecho a la libertad de expresión con multas e indemnizaciones multimillonarias, que llevan a medios enteros a la quiebra, por dar su opinión, o cuando el derecho a manifestación – no frente a las cortes, que debería estar legislado y prohibido, como ocurre en casi todos los países occidentales –, está siendo, a mi juicio, gravemente lesionado, no es el momento de indultar a quien ha sido condenado por los tribunales por un delito continuado de estafa y falsedad en documento mercantil. 

La Kirchner vuelve arremeter contra España, otra vez

Cristina Fernández, presidenta de Argentina, vuelve a las andadas y arremete contra España, acusándonos de ejercer una desmedida represión  contra los manifestantes. Es curioso que esta señora, que hace poco también ordenó una nueva expropiación contra una empresa española – Vieira, una pesquera –, acuda a la Asamblea de las Naciones Unidas para dar lecciones de democracia y civismo. Su persecución contra el Grupo Clarín se ha convertido en todo un culebrón en aquel país, donde se aguarda, para el próximo 7 de diciembre, la resolución del conflicto que enfrenta al gobierno con la libertad de prensa como si del estreno de una nueva temporada de Juego de Tronos.

La Kirchner acusa al Grupo Clarín de practicar monopolio informativo y quiere usar contra estos medios de comunicación – el más importante grupo mediático del país – el art. 161. De la ley 26.522, conocida como Ley de Medios, que limita el número de licencias de audiovisuales. Esta ley, lejos de ser democrática, es una de esas legislaciones que fuerzan la democracia hasta el extremo de violentarla. Sucede que es una ley aprobada hace solo dos años, es decir, una ley creada ex profeso para perjudicar al Grupo Clarín. Este potente grupo de comunicación argentino no vulneró nunca ninguna legislación, la ilegalidad ha sobrevenido a raíz de una nueva ley aprobada con toda la mala intención de la que suele hacer gala Cristina Fernández y sus partidarios. La ley, además, se encuentra cuestionada en el Tribunal Constitucional Argentino, y en la actualidad se encuentra suspendido de aplicación este artículo. Pero esto no impide a Cristina y su ejecutivo, amenazar dia sí y día también al Grupo Clarín con una acción expropiatoria.

Uno de los argumentos que emplea la Kirchner contra el Grupo Clarín es que pertenece a un millonario extranjero, Ralph H. Booth. Sin embargo, este empresario norteamericano de origen canadiense, solo dispone del 9% de las acciones del grupo, compradas a Goldman Sachs cuando estalló la crisis en esta entidad de inversión.

El argumento ultranacionalista es empleado por la Kirchner constantemente en un intento de manipular a la opinión pública argentina. Busca pulsar cuerdas emocionales del arpa inconsciente de los argentinos para culpar al mundo de todos los males que sufren, minimizando así las consecuencias de su nefasta gestión. Algo parecido a lo que están haciendo muchos nacionalistas catalanes para, culpando a España y sacudiendo el árbol mágico del secesionismo, tapar sus miserias.

Argentina se desliza hacia el precipicio. Muchos argentinos lo saben y están cada vez más opuestos a Kirchner y los suyos. Apodos como Algebra, porque tiene muchas operaciones, o Aloe Vera, porque cuanto más se la investiga más propiedades tiene, son habituales en las conversaciones de los argentinos para referirse a su presidenta. Este es el concepto real que la gente tiene de esta señora en su país. Sin embargo, el daño que está ocasionando a la imagen de España en el mundo y a muchas de nuestras empresas que operaban allí parece irreversible al corto plazo. El gobierno debería adoptar una actitud mucho más firme contra el gobierno de Kirchner. De paso, deberíamos aprovechar para hacer una reflexión colectiva sobre la costumbre de nuestros dirigentes de ir repartiendo dinero por el mundo.

Durante la crisis del “corralito”, España prestó a Argentina 1.000 de dólares. Incluso en el 2009, Zapatero concedió un crédito de 250 millones para la nacionalización de su compañía aérea. La compañía argentina, desde de su compra por Iberia en 1990, nos ha costado a todos los españoles más de 1.975 millones de euros. Un negocio ruinoso que España ha defendido siempre por los nexos históricos que existen entre los dos países. El pago que recibimos, sin embargo, es el insulto, la difamación y la persecución en argentina de nuestros intereses económicos. Confió que algún día, los españoles aprendamos a condicionar nuestras ayudas a la defensa de nuestros intereses, el apoyo mutuo entre países aliados y la cooperación leal. 

De Irresponsables e irresponsabilidades

Para muchos, “tomar el congreso” es un acto de heroísmo, de irreverencia social y lucha por nuestros derechos, pero la realidad es que es justo lo contrario. Ampararse en la democracia para justificar su deslegitimación es una actitud vergonzosa y vergonzante.

En gran parte de los países desarrollados, existe un área de exclusión que rodea las sedes de los parlamentos, manteniéndolos, de manera constante, alejados de la presión social y de las manifestaciones.

Resulta que a los diputados, yo los he elegido. Igual que usted. Por eso me creo en el derecho de mentarles a la madre y cagarme en ellos cada vez que se me antoje. Va en el sueldo que cobran. Los critico y los criticaré. Y los pondré a caer de un burro cada vez que crea que se lo merecen. Es verdad que si estuviera en mi mano, el noventa por ciento de sus señorías estaban en paro. Pero ojo con intentar coaccionarles. Ojo con intentar “tomar el congreso”, porque entonces estaréis negando la democracia misma.

¿Qué lo hacen mal nuestros políticos? A lo mejor soy masoquista y me gusta. Que nadie confunda el derecho a la libertad de expresión y manifestación con la subversión de la democracia. Mucho ojo, porque por mucho que sean absurdas las comparaciones entre la convocatoria de ayer y el 23-F, cercar el congreso es cercar la democracia. Y por ahí muchos no estamos dispuestos a pasar, por más que compartamos el sentimiento de indignación y la rabia contra la casta política que nos ha tocado sufrir. Asumamos de una puñetera vez que nosotros somos también responsables por acción u omisión. Fuimos nosotros – todos – los que los elegimos y los que mirábamos hacia otro lado mientras ellos engordaban a nuestra costa y apuntalaban su poder.

Parece que septiembre es el mes de los premios a la irresponsabilidad. Grupos sociales de lo más variado intentan cercar al Congreso, y los grupos nacionalistas agitan la bandera del secesionismo. Mientras, Rajoy se va a USA, a la asamblea de la ONU, a ver si pilla un sillón para los próximos años, y lleva por insignia la famosa Alianza de las Civilizaciones. Si, esa que gilipollez que tanto dinero nos costó – y nos cuesta –  y tanto criticó cuando estaba en la oposición. Y desde allí, desde la lejanía, pronuncia la frase tonta de la semana: subiremos las pensiones. Ni el mismo se lo cree. 

La estafa democrática de Feijóo

09/08/2012 2 comentarios

El presidente Feijóo quiere ahorrar. Noble propósito, lo malo es que a muchos nos huele a chamusquina. Cuando alguien del PP habla de ahorro, nos tiemblan las patillas. Será porque en los últimos meses, todos los ahorros se han traducido en una pérdida de derechos sociales, deterioro de los servicios públicos y subidas de impuestos. Pero Feijóo, como Aguirre y otros notables del PP, quieren ir mucho más allá, y que los recortes, además de perjudicar a los más débiles y necesitados, sirvan también para apuntalarse en el poder a cualquier precio.

Ahora se descuelga el PP gallego con una propuesta de reducción de los parlamentarios autonómicos de Galicia. En concreto, quiere suprimir 14 de los 75 parlamentarios de esta autonomía. En la práctica supone la consolidación legal del bipartidismo, pues a la ya injusta ley electoral, le pretenden sumar una reducción drástica en el número de representantes electos, cercenando cualquier oportunidad de representación de los partidos minoritarios.

Parece que el Psoe está conforme con esta política de apuntalamiento del bipartidismo. Al menos, sus posiciones al respecto son más que tímidas. Las críticas del Psoe a esta medida son un susurro en medio de la tormenta. No parece que les duela mucho la lesión que se infringirá a la democracia si, al final, logran reducir drásticamente el número de representantes electos.

La intención electoral de esta reforma es evidente. Basta con observar cómo pretenden hacer los recortes democráticos para darse cuenta de cuáles son sus auténticos objetivos. El “ahorro” de Feijóo esconde una trampa: beneficia a las provincias de Ourense y Lugo, donde el PP obtiene más votos; y perjudica a las de A Coruña y Pontevedra, las provincias más pobladas y donde más pluralidad política hay. Son, además, las provincias en las que mejores resultados obtienen el Psoe y el BNG. De hecho, con la propuesta de Feijóo, la mayoría absoluta que ostenta aumentaría en tres diputados de reproducirse los resultados de las anteriores autonómicas.

El presidente autonómico la emprende contra los periodistas que le preguntan por los 7 millones de euros que gasta en asesores, tal y como han informado distintos medios de comunicación, entre ellos el diario electrónico El Plural. Resulta que el PP quiere conservar todo los puestos de libre designación, es decir, lo que en mi pueblo han llamado toda la vida de dios “los enchufados” y limitar la representación de los ciudadanos en los parlamentos.

La crisis está siendo la excusa para llevarse por delante el Estado del Bienestar. Pero ahora, ante el número creciente de ciudadanos inconformistas que comienzan a elevar su voz contra las políticas insolidarias y lesivas del PP – y la no poca resabilidad del Psoe durante sus etapas de gobierno –, pretenden llevarse por delante también la democracia. Quieren preservar el modelo de partidos, pero establecer barreras de entrada a los nuevos movimientos civiles, los cuales, de organizarse políticamente, podrían acabar con el bipartidismo. O, al menos, condicionar la formación de gobiernos y la dirección estratégica de las medidas que se están adoptando.

El PP y el Psoe están de acuerdo en lo esencial: hay que evitar que el pastel se reparta. Lo quieren todo para ellos. Y saben, porque han gobernado, que parlamentos débiles, con mayorías absolutas y sin presencia de las minorías (o una presencia testimonial) facilita el poder hacer lo que les venga en gana, gastar donde les apetezca, recortar donde se les antoje y colocar a dedo a sus amigos en las instancias medias de la administración. En muchos sitios, esto se llama: estafa democrática o república bananera.

http://www.elplural.com/2012/08/02/nunez-feijoo-pierde-los-nervios-y-ataca-a-un-periodista-por-preguntarle-por-los-siete-millones-de-euros-que-gasta-en-asesores/

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