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Posts Tagged ‘Grecia’

¿Cómo es la ley hipotecaria en Europa?

Leyes hipotecarias europeas:

Grecia: Existe una moratoria que impide a los bancos echar de las viviendas a los inquilinos si esta es su residencia habitual.

Alemania: El banco cancela el préstamo y exige la totalidad de la deuda. El propietario dispone de seis meses para refinanciar con otra entidad o vender la vivienda antes de que sea embargada.

Reino Unido: El proceso de desahucio es uno de los más complejos de su ordenamiento, plagado de trámites y posibles recursos que dilatan al máximo los plazos para su ejecución. Si finalmente el banco se queda con el inmueble, es el precio de venta y no el de adjudicación el que termina por cubrir el préstamo. Si no fuese suficiente para cubrir la deuda, el banco puede reclamársela al deudor, pero esto puede declarar la bancarrota (igual que una empresa) y eludir así el pago.

Irlanda: En Irlanda, los impagos se abordan a través del denominado Proceso de Resolución de Deuda Hipotecaria, que en muchas ocasiones termina con la reestructuración de la deuda o en la dación de la vivienda para evitar un largo proceso judicial del que las entidades bancarias huyen como gato escaldado.

Holanda: Son muy habituales los procesos de reestructuración de deuda. No son nada infrecuentes los casos en los que la deuda y la propiedad se transfieren a un tercero que cobra al inquilino un alquiler. Hay incluso empresas dedicadas a esto. Los bancos colaboran mucho en la búsqueda de alternativas, pues está muy mal considerada socialmente la ejecución de una deuda de manera no amistosa. Tanto que el daño a la imagen de las entidades no compensa. En cualquier caso, si no queda más remedio que ejecutar, es el propietario quien vende la vivienda y queda así zanjada la deuda. Pero esto ocurre muy pocas veces.

Noruega: Si el propietario no puede hacerse cargo de la vivienda, está obligado a ponerla en venta. Durante el tiempo de venta puede residir en ella. La vivienda nunca es subastada ni se la puede adjudicar el banco. Esto obliga a las entidades a que condonen parte de la deuda para abaratar el precio del inmueble (pues el propietario no está obligado a venderla por menos de la deuda, a fin de que la venta resuelva el préstamo), comprarla al precio estipulado, o esperar.

Italia: Existe una moratoria para todos los desahucios de familias con ingresos iguales o inferiores a 27.000€.

Francia: Existe una comisión denominada de Sobreendeudamiento. Esta depende del Banco Central y arbitra cuando no hay acuerdo entre la entidad y el propietario a fin de reestructurar la deuda y autorizar moratorias. Si aún así, no fuese posible hacer frente a la hipoteca, queda el llamado <<restablecimiento>>, que consiste en vender los bienes propiedad del deudor para cancelar la deuda. Si aun así, la deuda no fuese cubierta enteramente, el restante se condona.

Aprobada la tramitación de la ILP que pide la dación en pago y una moratoria en los desahucios, existen elementos en el Derecho Comparado suficientes para impulsar una reforma profunda, que acerque nuestra legislación a la del resto de los países de nuestro entorno y ponga punto y final al drama social que vive nuestro país. ¿Estará el PP a la altura de las circunstancias? 

La pelota está en el tejado de Hollande

El pasado martes, la Asamblea Nacional comenzó los debates para la aprobación del Pacto Fiscal. Hollande prometió en las elecciones una renegociación del mismo. Sin embargo, el Pacto Fiscal que sacraliza la austeridad se llega a la Asamblea Nacional sin ningún cambio y en medio de la indignación de la izquierda francesa.

La ministra de la vivienda, Cecile Duflot, militante ecologista, ya se ha posicionado en contra y promete votar contra el Pacto de Estabilidad Europeo. Y todo apunta a que no será la única deserción que sufra Hollande como decida apoyar la Europa de los recortes impuesto por Merkel y que tanto criticó durante las elecciones.

Los sindicatos franceses tampoco están quietos. Han convocado una huelga y una gran movilización para el próximo martes día 9. Y no debemos olvidar que fueron los sindicatos franceses quienes lograron doblegar la estúpida, antidemocrática y antisocial constitución europea que ZP y Rajoy se encargaron de vendernos a los españoles con medias verdades y mentiras como barcos.

Las manifestaciones y la tensión están creciendo en Francia. Y cada vez se escucha más un mismo grito: juntos podemos. España, Grecia, Italia, Portugal, Irlanda, Francia, todos juntos, podemos acabar con la tiranía de las políticas que nos están conduciendo al abismo.

En un momento en el que aún todo está por decidir. Cuando la UE no tiene otro plan que esperar un año a que pasen (el 27 de octubre del 2013) las elecciones alemanas. E incluso cuando se están replanteando los pactos y plazos acordados en junio para la entrada en vigor del supervisor bancario y la ayuda a la banca española, Francia tiene la oportunidad de liderar Europa, avanzar hacia el federalismo y lograr una nueva política económica para Europa que nos saque, por fin, de esta maldita crisis.

Ahora Hollande tiene todos los ases en su mano. Es el momento de demostrar que es el estadista que prometía ser, la gran esperanza para la socialdemocracia europea y el hombre capaz de ganar la batalla a Merkel. Y todo pasa por decir no al Pacto Fiscal.

Si Hollande acaba por claudicar ante las imposiciones de Merkel, podemos despedirnos de lograr ninguna mejoría de la crisis antes del 2014, puede que incluso del euro. Quizás esta sea la última oportunidad que tiene Europa de hacer bien las cosas. La decisión tendrá, también, fuertes repercusiones en toda la socialdemocracia Europea.

 

Los dueños del Euro

05/09/2012 1 comentario

El futuro del euro está en manos de ocho personas, son los dueños del euro. O casi. Se trata del Tribunal Constitucional de Alemania, que deberá resolver sobre la constitucionalidad o no de los compromisos acordados por Merkel en Bruselas y el visto bueno logrado en el Parlamento alemán. Cosas de la  vieja Europa.

La arquitectura del euro y el modelo de <<democracia indirecta>> de los órganos ejecutivos de la UE subordinan toda decisión política a que Alemania la considere correcta y ajustada a su ordenamiento jurídico. Un modelo difícil de tragar y que cada vez tiene más detractores. El problema de fondo es la falta de una dirección democrática en la Unión Europea, un problema que solo tiene  dos soluciones posibles: o la disolución de la Unión o avanzar decididos hacia los Estados Unidos de Europa. Ni que decir tiene que soy partidario de este último camino. Pero ¿están dispuestos el resto nuestros gobernantes? Y sobre todo, ¿estará dispuesta Alemania?

Alemania está cómoda en la actual situación económica y política. Son los dueños y señores de Europa y lo saben. Nadie les está haciendo sombra. Siquiera Hollande está tan activo como se le esperaba, como prometió en su campaña electoral. Pero ya se sabe: después de conseguido, nada de lo prometido.

Los ocho miembros del Tribunal Constitucional de Alemania, desconocidos para cualquier europeo y sin ninguna legitimidad fuera de las fronteras germanas, ya forzaron duras condiciones para dar luz verde al Tratado de Lisboa en 2009 y endurecieron aún más las condiciones de los préstamos a Grecia. Incluso, impusieron límites en  la creación del Fondo de Estabilidad Europeo (EFSF). Ahora, tendrán que decidir sobre el pacto fiscal y el nuevo mecanismo de estabilidad.

Nadie quiere oír hablar de un posible NO del constitucional alemán, pero las posibilidades, como han apuntado algunos, roza el 40%. De hecho, la resolución debería haberse dictado en julio, pero entonces – contra todo pronóstico – decidieron darse dos meses más para estudiar si la aprobación parlamentaria de los acuerdos encajaba o no en la legislación constitucional alemana. Señal incuestionable de los conflictos existentes dentro del propio tribunal.

En cualquier caso, la situación y los precedentes hacen sospechar de una resolución favorable pero condicionada. Un Sí con letra pequeña que toda Europa se verá obligada a acatar. Por eso, los movimientos que veamos esta semana en el BCE serán tan determinantes. Si el BCE no logra conservar su independencia de Alemania y los tratados acordados por los gobiernos de la Unión se ven – por  enésima vez – enmendados por el Constitucional Alemán, la crisis de Europea tendrá tintes muy peligrosos. Nadie podrá hablar entonces de co-soberanía o libertad de mercados; certificaremos la caída de Europa en manos de un nuevo Reich. Entonces, las palabras de cierto eurodiputado que recordó que <<muchos murieron para evitar que Europa fuese dominada por Alemania>>, cobrará un terrible sentido.

La decisión del constitucional alemán se espera para el día 12 de septiembre, el próximo miércoles. No creo que Rajoy mueva ficha alguna hasta saber las conclusiones del tribunal. A partir de entonces, y con las reglas que se manejen tras esta fecha, los diferentes países implementarán sus estrategias. Aunque con la experiencia que tenemos, no me extrañaría que este gobierno patinase apresurando las cosas más de lo necesario.

Mañana tendremos a Merkel paseando por Madrid, y Draghi reunido en la sede del BCE. Veremos que nos depara la jornada, pero es posible que todo continúe en tablas a la espera de la resolución del Constitucional. Y mientras el médico se esteriliza las manos una y otra vez, el paciente con hemorragia.

 

Grecia y el Euro

En las últimas semanas, el escenario, tantas veces negado por los políticos, de un abandono de Grecia de la zona euro es cada vez más plausible. A juzgar por algunas declaraciones, esto sería incluso deseable. Sin embargo, la salida de Grecia de la zona euro provocaría un euroescepticismo sin precedentes en todo el viejo continente.

No olvidemos que los griegos quieren permanecer el euro. Su salida sería forzada por la imposibilidad de cumplir con los requisitos y las reformas que se le exigen. Quedaría siempre la duda sobre qué hubiese pasado si, como solicita Atenas, les dieran más tiempo para devolver los préstamos. Una ampliación del tiempo sobre la que se ha mostrado partidario el gobierno austríaco, y que presumiblemente, también contaría con el apoyo de Francia.

Españoles e italianos esperamos que el BCE mueva ficha y demuestre su independencia respecto al Bundesbank. No es sólo una cuestión de deudas soberana, es un problema de la Europa en la que queremos vivir y cómo debe ser gobernada.

Si países como España, Italia, Francia, Grecia y hasta Austria, se ven sometidos al dictado alemán. Si las opiniones favorables a una ayuda más eficaz a Grecia no son escuchadas ni tenidas en cuenta, primando en exclusiva la opinión y los intereses de Alemania, el proceso de construcción europea habrá fracasado.

En más de una ocasión hemos dicho que el auténtico dilema no está en qué deba hacer o dejar de hacer el BCE. La verdadera cuestión es si queremos más Europa o no. si la voluntad de la mayoría de los europeos, que es favorable a dar más tiempo a Grecia y que el BCE actúe como prestamista último, queda ninguneada por las dogmáticas posiciones de los ultraconservadores que rodean a Mekel, Europa habrá dejado de existir como una unión entre iguales. No será entonces una unión de ciudadanos y países libres; sólo una Federación de Estados Libres Asociados a Alemania. Y eso es algo que no debemos permitir.

La soberanía no puede ser cedida ni condicionada. Una cosa es compartir la soberanía en unas instituciones comunes para todos los europeos, y otra cosa bien distinta es dejar que sean los alemanes quienes decidan por su cuenta nuestro futuro.

Si Grecia sale del euro, Europa entera habrá fracasado. La pregunta entonces no será si España e Italia abandonen también el euro, sino cuando. Y más nos valdría, entonces, que fuese o antes posible. Y no solo abandonar la unidad monetaria, sino retirarnos de la UE. Para vivir en una Europa doblegada y sometida por Alemania mejor estar solos.

 

¿Un gobierno de concentración?

03/08/2012 1 comentario

El 19 de julio se reunieron en el hotel Wellington de Madrid un nutrido grupo de personalidades de la política, entre las que destacaba Jose Bono, Marcelino Orejea, Carlos Solchaga, Acebes y Suarez Pertierra. ¿Qué hablaron? Nadie puede asegurar nada, pero para muchos, esta ha sido una de las reuniones “discretas” que están teniendo lugar durante este verano para preparar el camino a un posible gobierno de concentración o unidad nacional.
Las reuniones implicarían también a conocidos periodistas y empresarios. Tendrían como objeto diseñar la agenda oculta de una transición hacia un gobierno PP-Psoe, que podría tener también la participación de algunos grupos nacionalistas y de Upyd. El gobierno estaría formado por un grupo de tecnócratas acompañado de algunos líderes políticos de las formaciones que darían apoyo parlamentario a este ejecutivo.
Algunos movimientos por parte de los sindicatos y las principales corporaciones profesionales tienen también este objetivo. En este caso, se tratará de garantizar una relativa paz social mediante el control de las convocatorias de movilización y la crítica a las medidas que adopte el nuevo gobierno.
Durante las próximas semanas y meses escucharán bastante la necesidad de que los dos grandes partidos pacten las reformas. Incluso podrán apreciar un llamamiento por parte de medios de comunicación cercanos al PP y al Psoe, pidiendo el gobierno de concentración.
Es la respuesta que el bipartidismo daría en caso de una intervención del Estado. También es posible que se planteé el gobierno de concentración si la situación económica y social empeora aún más.
Que nadie se lleve a engaños. No es el patriotismo ni la emergencia nacional lo que justifica esta decisión. Lo único que se pretende es garantizar la continuidad del bipartidismo y evitar un cambio radical en el panorama político. El Psoe teme que en España pueda ocurrir igual que pasó en Grecia, que la izquierda antisistema los supere en votos. El PP teme una escisión interna y un final parecido al que sufrió el CDS. Para evitarlo están dispuestos a cualquier cosa.
Rajoy es de los pocos que está trabajando para evitar esta eventualidad. Sin embargo, si la situación sigue empeorando, arreciarán las presiones desde su propio entorno y quizás se vea en la obligación de claudicar. El partido socialista ya ha advertido de hasta dónde está dispuesto a llegar para forzar el gobierno de concentración: la ya famosa campaña en las redes sociales “en defensa de Andalucía” es un ejemplo de cómo el Psoe está dispuesto a utilizar a la mayor comunidad autónoma de España como ariete contra la Moncloa. Si es necesario “forzar una crisis” institucional que enfrente a las autonomías con el gobierno de España lo harán sin dudarlo.

 

Cuanto has tardado en enterarte, majo

El señor Esteban González Pons sugirió este fin de semana que los problemas de España se deben, entre otras cosas, a que Alemania no quiere que estemos en el club de los países del norte. ¿Cuánto has tardado en enterarte? Te creía más avispado, majo.

Verá usted, señor Pons, el caso es que no es Alemania la que no nos quiere. Es Ángela Merkel la que no está por la labor de compartir el poder con el resto de países europeos. Si acepta a más gente en ese “club” del que habla es porque no le queda otro remedio. Pero a nosotros, a los españoles, si nos puede evitar la entrada lo hará.

El caso es que lleva haciéndolo desde el principio. ¿Se acuerda cuando decía en este mismo blog: todos somos Grecia? Pues eso. Que todos somos Grecia, que lo que les ocurre a los griegos me ocurre también a mí. Porque soy europeo sentí como míos los problemas de Grecia. Usted no, usted a lo suyo. Bien que le bailaban las aguas a Merkel cuando se despachaba a gusto con los griegos. Entonces usted y los suyos no hicieron nada, dejaron que Grecia se cociese en su jugo y se precipitase por el abismo.

Ahora somos nosotros los escaldados que resbalan por el precipicio. Si antes hubiesen elevado su voz contra los abusos y el despotismo en Europa no nos encontraríamos en esta situación. No obstante, bienvenido al club de los que creemos que Merkel es el problema. A ver si a la próxima andas un poquito más sagaz. Por cierto, si puedes, convence a Rajoy.

 

Chipre se une al club de los rescatados

Ayer, el gobierno de Chipre informó sobre la solicitud formal de rescate a la UE para recapitalizar sus bancos. Lo han hecho tras un mes de rumores que daban por hecho la necesidad de una ayuda económica para evitar la bancarrota de las entidades financieras chipriotas.

La medida llega cuando la agencia Fitch ha decidido rebajar la calificación de la deuda de Chipre y situarla en lo que vulgarmente conocemos como “bonos basura”.

Parte de las razones que fuerzan esta necesidad de ayuda se debe a la exposición del sector financiero de Chipre a la situación que se vive en Grecia, la brecha de agua que nadie se decide a tapar y puede acabar ahogando a todas las economías del euro. 

Cronología de un desastre

Se puede hacer peor, pero es difícil.

15 de Septiembre de 2008. Quiebra de Lehman Brothers.

30 de Septiembre de 2008. Irlanda se ve obligada a garantizar todos los pasivos (depósitos en cuentas) de sus bancos. Holanda, Belgica, Luxemburgo y Francia intervienen conjuntamente las entidades financieras Fortis y Dexia. Reino Unido anuncia un plan de rescate de sus bancos valorado en 50.000 millones de libras. http://www.cincodias.com/articulo/opinion/capitalizacion-banca/20081222cdscdiopi_7/

7 de Octubre de 2008. El Ecofin propone un plan de acción coordinado por el Consejo de Europa.

12 de Octubre de 2008. Solbes asegura que no  es necesario recapitalizar los bancos españoles, pero si los gobiernos no consiguen devolver la confianza a los mercados la situación será <<más complicada>>http://www.expansion.com/2008/10/12/inversion/1223845301.html.

Enero del 2009. El gobierno de Zapatero aprueba el Plan E. Sigue insistiendo en que la banca no necesita ayuda. Al aplicar un plan de inversión pública y contratación (inspirado en las teorías de Keynes)  a destiempo y sin haber resuelto los problemas financieros de fondo, su política fracasa, generando una elevada deuda pública y más desempleo.

26 de junio de 2009. Se aprueba el Real Decreto 9/2009 para la creación del FROB. La propuesta de la ministra Salgado supone la conversión en banco de las Cajas de Ahorro y las fusiones de las entidades con más problemas. Se destruyen miles de puestos de trabajo en el sector, no se produce ninguna dimisión de los gerentes que han gestionado mal las entidades, la mayoría de los directivos que cesan a causa de las fusiones se retiran con pensiones multimillonarias.

Noviembre de 2010. Se interviene Irlanda. El país no fue capaz de asumir el agujero de los bancos y necesitó de la ayuda internacional.

Febrero de 2011. Intervención en Grecia.

Abril de 2011. Intervención de Portugal. Las negociaciones formales con la UE y el FMI se iniciaron el 7 de abril. La prima de riesgo Española se ve ligeramente perjudicada, se encuentra en 192 puntos básicos.

Mayo de 2011. Zapatero claudica ante las presiones de Merkel y da un giro de 180 grados en su política para evitar que España pueda sufrir la misma suerte que Portugal. Reduce el salario de los funcionarios en un 5%, retrasa la edad de jubilación a los 67 años y suspende la revalorización de las pensiones.

Enero de 2012. Rajoy aborda antes la Reforma Laboral que la financiera, equivocando el orden de prioridades.

Febrero de 2012. Rajoy aprueba su primera reforma del sector financiero. No convence a nadie y los mercados siguen dudando de España.

Abril de 2012. El Gobierno se ve forzado a aprobar una segunda y más ambiciosa reforma financiera, pero sigue sin resolver los problemas de fondo: la valoración de los inmuebles en cartera de los bancos, el lastre que supone para los bancos las provisiones y la incompetencia de muchos gestores.

7 de Mayo de 2012. Dimite Rodrigo Rato y se desencadena la crisis de Bankia.

8 de Mayo de 2012. Se pone en evidencia la falta de transparencia del sector y la ineptitud del Banco de España, con un presidente más preocupado de predicar reformas laborales y entrometerse en política que de cumplir con las obligaciones que tiene encomendadas como regulador.

El gobierno desprestigia al Banco de España al contratar auditores externos. Tarda en sustituir al Presidente del Banco de España. PP impide que se constituya una Comisión de Investigación en el Parlamento.

Las necesidades financieras de Bankia pasan de 8.000 millones a 23.000 millones en un baile de cifras que asombra a la opinión pública y desconcierta a los mercados. La prima de riesgo pasa de los 500 puntos básicos.

Más de 100.000 millones han abandonado España desde comienzo de año.

El gobierno se empeña en negar la necesidad de un rescate a España.

Rajoy cambia su discurso. Comienza a mostrarse partidario de los Eurobonos. Impulsa una campaña diplomática para lograr que los fondos europeos se inyecten directamente en la banca y evitar las contrapartidas que se les ha exigido a Irlanda, Portugal y Grecia. Sigue insistiendo a la opinión pública que España no necesitará ningún rescate ni ayuda financiera de ningún tipo.

9 de Junio de 2012. Sábado. Por la mañana el Ministro de Industria, José Manuel Soria asegura en un programa de televisión que España no pedirá ningún rescate. Insiste en que España no precisará de fondos europeos.

Por la tarde el Ministro de Economía comparece ante los medios de comunicación para anunciar que España ha solicitado ayuda económica para los bancos al Eurogrupo.

10 de Junio de 2012. Rajoy se va a Polonia para ver el debut de la selección en la Eurocopa.

Suicidios por la crisis en España

Suicidios por la situación económica: ¿es aquí donde quieren llevarnos?

Casi ningún medio de comunicación ha dado la noticia. De hecho, yo mismo me enteré por casualidad ayer tarde, cuando un amigo me envió el enlace de ABC que quiero compartir con ustedes.

En varios post había comentado algunas de las más terribles consecuencias de los ajustes. Madres que abandonaban a sus hijos, y suicidios por motivos económicos. Eran cosas que sucedían en Grecia. Casos que dejaban de ser aislados en Grecia. Ahora, por desgracia, ha vuelto a ocurrir; esta vez en España.

No voy a comentarlo, no voy a calificar a los culpables. Hoy no. Mejor no.

http://www.abc.es/20120423/sociedad/abci-crisis-lucha-201204231216.html

Grecia se convierte en el laboratorio de la ultraderecha europea

Algunos observadores y analistas políticos han comenzado a creer que Grecia está siendo el laboratorio de la ultraderecha europea. Las políticas dogmáticas e ineficientes de Merkel, pensadas solo para lograr convertir al conjunto de la Unión Europea en un apéndice de la Nueva Alemania Reconstituida, están causando no sólo el deterioro económico de todo el Mediterráneo, sino también una oleada ultranacionalista en los países que están sufriendo las duras condiciones impuestas por los germanos.

Las políticas – castigo de Merkel han hundido a Grecia. Los sectores políticos moderados han claudicado a las pretensiones germanas para evitar el aislamiento de su país, pero el coste en soberanía y bienestar está arrastrando a la población a posiciones cada vez más radicales.

Muchos europeos, especialmente en el Mediterráneo, entendemos que la actitud de Merkel es más propia de un enemigo que de un aliado. No ha enviado sus tanques, pero ha usado todo su poder económico para situar a Grecia, Italia y España en el borde del precipicio, obligando a las élites políticas moderadas a decidir entre salir del euro y la Unión Europea, con el consiguiente perjuicio internacional y aislamiento que conllevaría esta decisión, o aceptar doblegarse a su voluntad e incluso reconocer legitimidad para que instituciones internacionales, creadas a dictado prusiano, supervisen sus presupuestos y cuentas públicas.

En Grecia, el gran beneficiado del malestar está siendo el partido Golden Dawn liderado por Nikolaos Michaloliakos. Este partido, ultranacionalista y de ideología cercana al nazismo, está experimentando un crecimiento brutal que empieza a preocupar a muchos analistas, que ven que pueda suceder lo que ocurrió en la propia Alemania durante la república de Weimar, cuando las duras condiciones impuestas tras la Primera Guerra Mundial favorecieron el alza de Hitler.

Son varios los grupos ultraderechistas europeos que miran con interés lo que está sucediendo en Grecia. Esperan que el deterioro económico al que inevitablemente está condenando las políticas de Merkel a los países mediterráneos y la falta de una actitud digna por parte de sus líderes políticos, provoque un retorno del nazismo a la política parlamentaria.

 El próximo 6 de mayo se celebrarán elecciones en Grecia, y Golden Dawn podría lograr, por primera vez en su historia, tener presencia en el Parlamento heleno. Y puede que no esté solo, sino acompañado de otras opciones radicales independientes. De hecho, los partidos políticos tradicionales prácticamente han renunciado a hacer campaña por miedo a las respuestas airadas de gran parte de la población griega. Sin embargo, los grupos ultranacionalistas y nazis han ocupado las calles, en un alarde de fuerza y presencia popular desconocido en aquel país.

Esto ocurre en un momento en el que el antisemitismo está creciendo en muchos países europeos, en especial en Alemania, sin que nadie se atreva a plantar cara a estas posiciones extremistas. Todos sabemos cuál es la solución: cambiar las erráticas políticas que no están sirviendo para reimpulsar las economías y garantizar el bienestar de los ciudadanos, y retomar la Europa de la cosoberanía. De no hacerlo, y hacerlo pronto, las consecuencias pueden ser terribles, y no solo en lo económico. Sin embargo, ante la obstinación de ciertos líderes políticos, uno se pregunta si no es eso lo que están buscando. 

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