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De Reformas y otros Inventos

29/01/2013 1 comentario

Con el paro más alto que se registra desde que existen las estadísticas, va la Ministra de Desempleo, la señora Báñez, y se descuelga con la tarifa plana para los jóvenes autónomos los primeros seis meses. ¡Oferta!¡Oiga! ¡Que lo pongo barato! ¡Solo 50 eurillos! Parece que más que una medida política sea una oferta de internet. ¡Lléveselo a casa y no empiece a pagar hasta Septiembre!

Pero lo peor de todo, no es que lo vendan; además es que lo compran. Se creen que una medida así, temporal y superflua, va resolver – siquiera paliar – el problema del paro en España. Y eso, si la ponen en marcha alguna vez, porque este gobierno reformista tiene corta memoria y parece olvidar que el 40% de las medidas anunciadas esperan durmiendo el sueño de los justos. Algunas de estas medidas, como la ley de emprendedores, siquiera se han discutido aún el Consejo de Ministros, pero otras, como las reformas del sector financiero, aprobadas ya, siguen pendientes de ejecución.

En España, lo inaceptable se ha convertido en norma. El paro, la corrupción, el incumplimiento de las promesas electorales, anuncios de medidas que nunca llegan a implementarse… es el pan nuestro de cada día. El gobierno fía todo su crédito a la esperanza de un futuro que tal vez no llegue nunca, o tarde en llegar más de lo que podemos soportar. España vive un momento de emergencia social, no puede seguir esperando que las reformas den los resultados esperados, ni soportar un solo minuto más nuevas promesas improvisadas y absurdas. La demanda se ha hundido, y sin demanda no hay crecimiento económico. Sólo incentivando el consumo y abandonando la senda del ajuste por el ajuste, y el recorte por el recorte, podremos salir de la difícil situación en la que nos encontramos.

¿Quieres que la economía vaya? La economía va. Da trabajo y verás como todo empieza a ir mejor. Y si no eres capaz de hacerlo, cuando tienes mayoría absoluta, vete pensando que eres un inútil. Si con una mayoría absoluta no eres capaz de enfrentarte a los problemas graves que sufre el país, lo mejor que puedes hacer es coger la maleta e irte a tu casa. Sería lo más honesto. 

La prórroga de los 400€

Rajoy anunció con bombo y platillo la prórroga de los 400€. Esta ayuda la reciben los desempleados que han dejado de percibir ninguna otra prestación. Supone, por tanto, el último salvavidas que los libre la indigencia extrema. Si Rajoy y el PP esperan que les dé las gracias, que esperen sentados.

Lo que el cuerpo me pide es acordarme de sus progenitores. No lo haré por aquello de ser bien educado, especialmente cuando escribes para que la gente te lea. Pero ganas no me faltan. Si no fuera porque esa ayuda es el único recurso para cientos de miles de familias, les diría que se la metiesen por el ojete. A ver si hay suerte y les gusta. Por desgracia, la mínima contribución que hace el gobierno a la situación de desamparo en la que viven tantas familias en España, me obliga a morderme la lengua, o su equivalente escrito de atarme los dedos, para no farfullar sobre los irresponsables que nos gobiernan.

Esta es la segunda vez que Rajoy prorroga las ayudas. La primera fue en febrero. Veremos si, en septiembre, cuando se tenga que redactar el decreto, no incluyen letra pequeña y no tengo que tirar del diccionario de insultos para recordarles su bajeza moral. Esta ayuda debería estar ya en nuestro ordenamiento jurídico con carácter permanente y no puramente coyuntural. O dicho de otro modo, los parados que están percibiendo esta ayuda no tienen porque sufrir el sin vivir de si se la quitarán o no dentro de seis meses, cuando toque volver a conceder la “gracia”. En especial si para entonces, como muchos aseguran, estaremos ya intervenidos formalmente y gobernados por los tecnócratas grises de la UE.

Me alegra sinceramente que tantas familias puedan respirar aliviadas los próximos meses. Pero me sigue preocupando la actitud despótica de los gobiernos que – antes que estos el Psoe –, dan a este tipo de ayudas, un auténtico auxilio social, ultima barrera contra la pobreza absoluta, carácter coyuntural. España no necesita gobernantes magnánimos que ofrezcan caridad revisable cada seis meses. Eso, señor Rajoy, se lo puede usted ahorrar. Lo que necesitamos, es de gobiernos capaces, eficientes, que logren enfrentar los retos con solvencia, lideren a la sociedad, nos saquen de esta puñetera crisis de una vez, y contribuyan a crear empleo digno para todos. Mientras, señor Rajoy: gracias por nada.

Perdidos en su propio laberinto

07/08/2012 3 comentarios

El PP está perdido en su propio laberinto. Uno ya no sabe que pensar. O son tontos del culo o tienen demasiados peajes que pagar. No lo sé. Tal vez haya de las dos cosas.

El gobierno de Cospedal ha cerrado la oficina de turismo de Toledo y despedido a todos sus trabajadores.  Inexplicable la actitud de los populares. El turismo es la principal industria del mundo, y España uno de los actores más prestigiosos en el mercado internacional.

Toledo, ciudad Patrimonio de la Humanidad, es uno de los destinos turísticos más visitados de España. Más de dos millones de turistas y 700.000 pernoctaciones al año. Cifras de vértigo que más quisieran otras ciudades europeas para sí. Sin embargo, esto parece importarle un rábano al PP, deseoso de ahorrar a cualquier precio, aunque sea destruyendo los pilares de nuestra economía.

Se trata además, de un recorte ridículo, pues son cuatro duros los que se ahorraran con el cierre de la oficina de turismo. Pero muy grave el daño a la imagen de Toledo, perjudicando el servicio a los turistas, el gran motor económico de la ciudad.

El daño al turismo de  Toledo y a su economía es evidente. ¿Cómo pretenden sacar el país de la crisis perjudicando a nuestros sectores estratégicos y mandando a la gente al paro? Esta es una prueba más de la sin razón que se ha instalado en los gobiernos del PP, conscientes de la necesidad de acabar con el déficit pero incapaces de atajar las verdaderas causas del desequilibrio presupuestario: la caída de los ingresos, causada por la recesión económica, y la megalomanía y el clientelismo de muchas administraciones.

Perdidos en su laberinto, dan palos de ciego. Buscan culpables donde no los hay. Desprestigian a los funcionarios, a los farmacéuticos, a los parados… a este paso, incluso enfermar será delito, o al menos muy antipatriótico.

El PP ha perdido la cabeza. No puede o no quiere acabar con las redes clientelares de la administración, autentico agujero sin fondos. Tampoco es capaz de poner freno a las inversiones faraónicas y de escaso retorno económico o social de muchos de sus caudillos locales y autonómicos. Pero urgido por las circunstancias, mete la tijera en todas partes, sin ton ni son, sin criterio ni perspectiva. Están acabando con las bases de nuestra economía y nuestro modelo de sociedad.

 

¿Un gobierno de concentración?

03/08/2012 1 comentario

El 19 de julio se reunieron en el hotel Wellington de Madrid un nutrido grupo de personalidades de la política, entre las que destacaba Jose Bono, Marcelino Orejea, Carlos Solchaga, Acebes y Suarez Pertierra. ¿Qué hablaron? Nadie puede asegurar nada, pero para muchos, esta ha sido una de las reuniones “discretas” que están teniendo lugar durante este verano para preparar el camino a un posible gobierno de concentración o unidad nacional.
Las reuniones implicarían también a conocidos periodistas y empresarios. Tendrían como objeto diseñar la agenda oculta de una transición hacia un gobierno PP-Psoe, que podría tener también la participación de algunos grupos nacionalistas y de Upyd. El gobierno estaría formado por un grupo de tecnócratas acompañado de algunos líderes políticos de las formaciones que darían apoyo parlamentario a este ejecutivo.
Algunos movimientos por parte de los sindicatos y las principales corporaciones profesionales tienen también este objetivo. En este caso, se tratará de garantizar una relativa paz social mediante el control de las convocatorias de movilización y la crítica a las medidas que adopte el nuevo gobierno.
Durante las próximas semanas y meses escucharán bastante la necesidad de que los dos grandes partidos pacten las reformas. Incluso podrán apreciar un llamamiento por parte de medios de comunicación cercanos al PP y al Psoe, pidiendo el gobierno de concentración.
Es la respuesta que el bipartidismo daría en caso de una intervención del Estado. También es posible que se planteé el gobierno de concentración si la situación económica y social empeora aún más.
Que nadie se lleve a engaños. No es el patriotismo ni la emergencia nacional lo que justifica esta decisión. Lo único que se pretende es garantizar la continuidad del bipartidismo y evitar un cambio radical en el panorama político. El Psoe teme que en España pueda ocurrir igual que pasó en Grecia, que la izquierda antisistema los supere en votos. El PP teme una escisión interna y un final parecido al que sufrió el CDS. Para evitarlo están dispuestos a cualquier cosa.
Rajoy es de los pocos que está trabajando para evitar esta eventualidad. Sin embargo, si la situación sigue empeorando, arreciarán las presiones desde su propio entorno y quizás se vea en la obligación de claudicar. El partido socialista ya ha advertido de hasta dónde está dispuesto a llegar para forzar el gobierno de concentración: la ya famosa campaña en las redes sociales “en defensa de Andalucía” es un ejemplo de cómo el Psoe está dispuesto a utilizar a la mayor comunidad autónoma de España como ariete contra la Moncloa. Si es necesario “forzar una crisis” institucional que enfrente a las autonomías con el gobierno de España lo harán sin dudarlo.

 

Nos cocemos en nuestro jugo

La Prima de Riesgo de España alcanzó en el día de ayer el diferencial de 610 puntos respecto al bono alemán. Es un récor histórico y la peor noticia que podíamos recibir en el día que el Eurogrupo aprobó el memorándum que autoriza a ayuda de 100.000 millones para la banca.

Como los males nunca vienen solos, la bolsa de desplomó un 6%. Una caída del 5,82% , una de las peores caídas de nuestra historia, la mayor desde mayo del 2010.

Los CDS, o seguros de crédito, también se pusieron por las nubes. A día de hoy, los CDS españoles son los quintos más caros del mundo, sólo por detrás de Argentina, Venezuela, Ucrania y Portugal.

La situación es alarmante. En cualquier otra circunstancia, un país como España hubiese tenido que solicitar la ayuda internacional al superar la barrera de los 500 puntos. No lo hicimos porque confiábamos en la ayuda a la banca, que no es otra cosa que un rescate parcial o encubierto, y porque los fundamentales de nuestra economía se ajustarían a una prima 200 puntos más baja. Sin embargo, si el coste de la financiación sigue subiendo, los mercados nos cerrarán definitivamente las puertas y España será intervenida.

La escalada de la prima de riesgo se debe tanto a la falta de una respuesta contundente por parte de la UE en defensa del euro y los países en riesgo de quiebra, como a la desconfianza de los mercados hacia Rajoy. Nuestro gobierno sólo está acatando en parte las recomendaciones internacionales. No apuesta por el crecimiento ni flexibiliza los ajustes tal y como demandó el FMI. Pero sobre todo, es incapaz de lograr de sus socios un apoyo claro a nuestra deuda soberana.

La apreciación que los mercados tienen de Rajoy es la del quiero pero no puedo. Su falta de firmeza en la UE es vista como una debilidad intolerable en esta época de crisis. ¿Cómo espera que los inversores privados internacionales confíen en España si no logra que los gobiernos socios de la UE apoyen la deuda soberana?

Además, las llamadas a la rebeldía de algunas comunidades autónomas y la falta de políticas de crecimiento que acompañen las reformas y los ajustes, invitan a creer a los inversores que España no será capaz de recuperar el empuje económico en años, quizás décadas.

Al gobierno se le acaba el tiempo. El crédito, tanto dentro como fuera de nuestro país, ya está más que agotado. Solo queda dar un golpe de timón a las nefastas políticas impulsadas hasta el momento, apostar por el crecimiento económico desde lo público y acabar con las estructuras parapolíticas del estado. Es decir, Rajoy debe lograr que todas las administraciones prescindan de los puestos de libre designación y congelen las ayudas a los partidos políticos, sindicatos y oneges. También acabar con los privilegios fiscales de la Iglesia Católica. Combatir el fraude fiscal con eficacia y centrar todos los recursos del Estado en la creación de empleo.

 

 

Hollande versus Rajoy versus Monti

Las comparaciones son odiosas y con frecuencia injustas. Las circunstancias de España, Francia e Italia no son las mismas. Tampoco nuestra historia y formas de ser son iguales; pero singularidades a parte, somos países con muchas, muchísimas cosas en común. Pero sobre todo, con la voluntad férrea de construir juntos un futuro común.

Es inevitable que las comparaciones surjan, y con ellas se evidencien nuestras fortalezas y debilidades como país. Esto no debería ser un problema. Al contrario, es la oportunidad de crecer y mejorar, siendo también generosos con el resto de pueblos que forman la UE.

También nos da la oportunidad de juzgar distintos estilos de hacer política y enfrentarse a los problemas.

En los últimos días, circula por internet una carta con los “éxitos” de la gestión de Hollande al frente de su gobierno. Este texto es un bulo. En él puede apreciarse un despropósito absoluto en las cifras. Se afirma que con sólo 2,3 millones de euros se construirían 4.500 jardines de infancia, es decir 511€ por escuela.

Tampoco es cierto que se hayan suprimido las ayudas a la Iglesia, tal y como se afirma. Es falso, estas ayudas se mantienen. Existe, eso sí, un compromiso electoral de reformar la constitución para que Francia se defina como un Estado Laico, y suprimir “algunas” ayudas. Pero esto no se ha hecho aún y dependerá de la Asamblea Nacional.

La contratación de científicos es un proyecto que lleva tiempo en marcha en Francia y que implica a tanto el Estado cómo a la inversión privada. El número aportado por el citado bulo, quizás no sea exacto, pero parece bastante aproximado a la realidad de años anteriores.

Los maestros contratados hasta el momento, eran contrataciones previstas hace ya tiempo por el anterior ejecutivo de Sarkozy.

No existe en Francia nada parecido a “bono – cultura” o “comités de emprendedores estatales” encargados de gestionar las ayudas públicas. Esto es uno de los disparates más importantes del texto.

Es una pena que algunos estén recurriendo a la intoxicación para intentar sacarle los colores al gobierno de España. ¿Acaso no da ya suficientes razones para la crítica que hay que buscarlas en la mentira?

Puede que, lo que pretendan sea arrimar el ascua a su sardina. Pero resulta que el Psoe y Partido Socialista Francés se parece lo que un huevo a una castaña. Además, resulta que el referente histórico del Psoe siempre ha sido la socialdemocracia alemana. Y fue Schroeder quien inició la política hoy continuada por Merkel que tantos problemas ha generado en Europa. Basta con escuchar a Almunia para saber lo que realmente piensa el Psoe.

Por nuestra parte, que ni ganamos ni perdemos nada en esta pelea de putas viejas, confiamos en la verdad y la razón, el diálogo y los argumentos. No nos hicimos eco de las mentiras – algunos querían que publicásemos el texto –, ni lo haremos nunca.

Considero que los grupos prosocialistas que circulan por la red, manipulando y extendiendo bulos, harían mejor en hacérselo mirar por un buen especialista.

Aprovechamos la coyuntura para hacer un resumen de las decisiones más conocidas de Hollande, Rajoy y Monti. Algunas, la verdad, resultan envidiables. Y es cierto que las medidas de Rajoy son las más antisociales y las que peor resultado están cosechando. Por ejemplo, la prima de riesgo española estaba por debajo de la italiana y ahora es la española la que está muy por encima de la italiana. Razón: Monti ofrece más credibilidad a los mercados que Rajoy. 

HOLLANDE RAJOY MONTI
Sustitución progresiva de los vehículos oficiales por híbridos de fabricación francesa. Subida de 3 puntos en el IVA 20.000 Millones de ajuste.
Contratación de 2.560 jóvenes científicos en 175 centros de investigación (con apoyo privado). 65.000 millones en recortes y ajustes. 10.000 Millones para el crecimiento.
Impulso europeo a las políticas de crecimiento. Reducción de los subsidios de desempleo.  Desaparición de la ayuda de 400€. Aumenta el periodo de cotización: 42 años para los hombres y 41 para las mujeres.
Reducción de los salarios de los altos cargos del gobierno en un 30%. Supresión de la paga extra de navidad en la administración. Congelación de las pensiones de más de 960€.
Supresión de la subida del IVA prevista para el 1 de octubre. Reforma Laboral: facilita el empleo y resta fuerza jurídica a los convenios colectivos. Tasa especial para los bienes de lujo y los coches de alta gama.
Adopción de un código deontológico que regula el uso de vehículos en viajes oficiales: estos se realizarán prioritariamente en tren. En avión en clase turística. Aumenta el número de personal eventual y asesores en Moncloa en un 28% (de 192 durante el gobierno Zapatero a 245 en el actual). Supresión de las Juntas Provinciales.
Reducción del IVA que afecta a la cultura de un 7% a un 5,5% (2,5% para estrenos teatrales). Derogación de facto de la ley de dependencia. Beneficios fiscales para la inversión en empresas.Iglesia

Algo que llama mucho la atención a los ciudadanos es el lujo de los coches oficiales y los viajes de los políticos. Hollande lo sabe y ha decidido apostar por vehículos ecológicos, de producción francesa, y gama media. Además, aconseja a todos los altos cargos de su administración, ministros incluidos, que cojan el tren y eviten los aviones. En su caso, siempre vuelos comerciales y en clase turista.

Aun está por ver que los costes del viaje de un ministro, asesores y seguridad compensan. El viaje en tren de Hollande a Bruselas no fue más barato que si lo hubiese hecho en avión privado. Sin embargo, la política es algo más números, también son gestos, actitudes, manera de hacer las cosas. En Francia, donde los políticos siempre se han caracterizado por “vestir ropa de diseño francés”, esos pequeños gestos son muy bien recibidos por la población, incluso constantemente demandados. ¿Serían igual de bien recibidos en España? Quiero pensar que sí. Pero en España tenemos los políticos que tenemos y sería demasiado pedirles peras a un olmo.

RESPUESTA MASIVA A LOS RECORTES DE RAJOY

En todas partes,

*Más 800.000 personas en Madrid. 400.000 en Barcelona. 350.000 en Valencia. 70.000 Zaragoza. 50.000 Gijón. 25.000 en Málaga. 15.000 en Granada. 8.000 Santa Cruz de Tenerife, etc.

No se ustedes, pero yo no recuerdo cifras y manifestaciones así desde el NO a la Guerra de Irak. Ayer quedé asombrado del número de personas que me encontré en las calles. Hoy me he sorprendido del trato mediático que algunos medios – en especial los públicos – han dado a las manifestaciones.

A todos los que ayer salimos a la calle para reivindicar nuestros derechos y luchar por lo que es nuestro: GRACIAS, Y QUE NO DECAIGA EL ÁNIMO.

*Cifras ofrecidas por los sindicatos. 

Tomar la calle

Hoy jueves, están previstas concentraciones en todas las capitales de provincia para manifestar la repulsa contra las políticas de Rajoy. Como en los días sucesivos, donde colectivos como el de los bomberos y policías han estado encabezando algunas marchas, confiamos en la participación masiva de la población. Es la única manera de hacer rectificar a un gobierno sordo a toda razón o argumento.

El recorte de 65.000 millones que anunció Rajoy, la subida de impuestos y el resto de las medidas leoninas que se ceba en los más débiles son inútiles. La prima de riesgo sigue 200 puntos por encima de los precios que se justificarían con nuestros fundamentales y las previsiones de recesión para el 2013 son de más de medio punto sobre el PIB, a causa de estas medidas.

Incluso el FMI cuestiona veladamente las políticas de Rajoy. Han sido los primeros en revisar a la baja nuestras expectativas para el año próximo, donde ya auguran una caída de, como mínimo, el 0,6% de nuestro PIB. Rajoy ¿es usted imbécil? ¿No se da cuenta que el problema no está en los funcionarios  ni en los parados? ¿Quiere hacer el favor, de una maldita vez, de darse cuenta que el problema de deuda de los mercados es un problema de la arquitectura de la moneda única?

Hans-Olaf Henkel, uno de los ideólogos de esta pifia de moneda que nos colaron, ha repudiado públicamente su criatura, a la que califica como <<el mayor error de su vida>>. Es uno de tantos y tantos economistas que consideran que sólo una reforma en profundidad del euro puede salvar la economía del continente.

Pero Rajoy no atiende a razones. Mucho menos Soraya, Esperanza o Cospedal. Sus verdades son absolutas. Y si no gusta, pues <<que se jodan>>, como dijo la Fabra. Bien, pues los españoles no nos resignamos a sus verdades de sacristía y penitencia. Saldremos a la calle de manera pacífica y democrática. Os lo pasaréis por el forro, como siempre. Mañana saldrá la <<Espe>> y escupirá alguna de sus lindezas contra los manifestantes. Vale, lo sé, pero ¿sabéis una cosa? Si ladran es que cabalgamos, que se jodan. 

Alternativas a la subida de impuestos de Rajoy

18/07/2012 2 comentarios

Los inspectores de hacienda han propuesto un paquete de medidas alternativas a la subida del IVA, los recortes en las prestaciones al desempleo y las bajadas de sueldo de los funcionarios públicos.

Es una propuesta excelente, aunque no todas las medidas me parecen correctas. Una subida del impuesto de sociedades podría causar una quiebra en muchas pymes, y los impuestos sobre grandes fortunas no recaudan tanto como algunos esperan. Sin embargo, los profesionales de la Agencia Tributaria sí dan en el clavo a la hora de fijar el foco allí donde siempre debía haber estado: el fraude fiscal. La lucha fiscal y penal contra la economía sumergida y el fraude debería ser el caballo de batalla de todas las políticas fiscales, con independencia del signo político del gobierno.

La reducción del fraude fiscal a los límites de países centroeuropeos sería suficiente para cubrir todo el déficit actual de las administraciones púbicas. Se debe también, equiparar las rentas financieras a las del trabajo a efectos fiscales. No es admisible que los especuladores paguen menos impuestos que los trabajadores.

España precisa de una gran reforma fiscal, pero ni el PP ni el Psoe están por la labor de acometer este reto. Sin embargo, es la verdadera solución a nuestros problemas, no solo actuales,  también futuros.

La fiscalidad debe premiar la economía productiva y nuestros sectores estratégicos frente a la especulación. No se trata de castigar a nadie, solo de beneficiar aquellos proyectos que tienen, además de rentabilidad económica, una rentabilidad social y un objetivo estratégico como país. Este último sería el caso de los sectores relacionados con la energía, las TIC, la investigación y desarrollo de patentes, y sobre todo el sector de la cultura, por cierto, el más castigado con la subida de los IVA.

Por supuesto, estas medidas, que son sólo de carácter fiscal, deberían – a mi juicio – coordinarse con otras de las que ya hemos hablado en muchas ocasiones: reducción progresiva del los cargos de libre designación; reducción progresiva de las subvenciones a partidos, sindicatos, patronales y oneges; fin de las excepciones fiscales a partidos políticos, sindicatos e instituciones religiosas, etc; y la capitalización de deuda en el sector financiero.

Estas medidas, junto a una decidida acción política a favor del crecimiento, permitirían una rápida recuperación económica. No son perfectas, ni las únicas posibles, pero merecerían ser tenidas en cuenta en la situación de crisis económica y alarma social en la que nos encontramos. 

Recortes que llaman a más recortes

La única promesa electoral que le queda por incumplir a Rajoy es una bajada en las pensiones. Al tiempo. Es inevitable, habida cuenta de la marcha de la anti-política del gobierno.

Los gastos sociales tienen un efecto redistributivo. Cuando menguamos la inversión en políticas sociales estamos restando poder adquisitivo a los ciudadanos. No solo es insolidario, pues los recortes se ceban en quienes menos tienen. Además, hipoteca el futuro, pues la educación y el cuidado de la infancia se resienten, perjudicando las expectativas generacionales del país. Para colmo, resulta anti-económico al tener una repercusión directa en la adquisición de bienes y servicios relacionados con el bienestar de las clases medias y el ocio.

Si a esta política de ajuste social indiscriminado le sumamos el perjuicio que causa en el consumo de la subida de impuestos, es fácil comprender que las decisiones del gobiernos nos llevarán a más recesión.

Al disminuir la protección social y subir los impuestos, las familias dejan de consumir. Esta caída del consumo destruye a las pymes, crece el paro y cae la recaudación. Esta caída de la recaudación pública (ingresos por impuestos) fuerza a nuevos ajustes, cada vez más profundos y lesivos que los anteriores.

Es un círculo vicioso que sólo puede romper la inversión pública. Rajoy, sin embargo, parece no enterarse, o no querer enterarse. Aguarda que Europa recupere el pulso económico y España pueda beneficiarse del tirón y las sinergias del viejo continente. El problema es que esta ecuación suya es la cuadratura del círculo, una quimera metafísica.

Las políticas de Rajoy están empobreciendo el país, destruyendo la clase media, generando más despidos y destruyendo el tejido empresarial, en especial a las pymes y autónomos. Con la pérdida de valor de las empresas estamos perdiendo toda posibilidad de alcanzar la recuperación económica.

Culpabilizando a los funcionarios de la situación, cebándonos con este gremio, estamos desaprovechando el potencial que la función pública ofrece. Las administraciones públicas son también agentes económicos, pueden y deben contribuir a la dinamización de la economía. Los funcionarios son grandes consumidores, en vez de restarles poder adquisitivo, habría que incentivar su consumo.

Rajoy lo está haciendo todo mal. Su gestión nos está abocando al desastre. La prepotencia del PP está dividiendo cada vez más a una sociedad que no ha superado del todo sus traumas históricos. ¿Nadie en Moncloa tiene un mínimo de sentido común? ¿Nadie en el gobierno está en condiciones de asumir el liderazgo del que carece el presidente?

Al principio de la legislatura nos jugábamos nuestro futuro económico, pero desde que Rajoy está en el gobierno es mucho más lo que ha puesto en juego: nuestra forma de vida, los valores sobre los que edificamos nuestra convivencia e incluso la misma democracia.

 Rajoy se hartó durante años de gritar a los cuatro vientos que Zapatero era el problema de España. Bien, Zapatero ya no está, y el problema es usted. ¿Qué hará al respecto?

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