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Posts Tagged ‘pensiones’

Una sociedad desmoralizada

En la edición de hoy del País, se ha publicado algunos fragmentos de la presunta contabilidad oculta del Partido Popular. Nombres como María de Cospedal, Pío García Escudero, Javier Arenas, Jaime Mayor Oreja y hasta el propio Mariano Rajoy aparecen como perceptores de estos supuestos pagos en negro, cuyo origen estaría en las donaciones recibidas por empresarios de la construcción y grandes grupos inmobiliarios, según las fuentes del mencionado diario. Serán los jueces quienes resuelvan la autenticidad de los documentos, y en su caso, las responsabilidades penales. Pero el daño que se está haciendo a la sociedad, no hay quien lo resarza.

Cada día, nos despertamos esperando un nuevo frente, una peor noticia, un nuevo escándalo. Cuando no son las dramáticas cifras del paro, es la prima de riesgo, o la bolsa que se hunde, o el consumo que se debilita aún más, o un duque que quizás jamás debió serlo, o la contabilidad secreta de un partido, o un alcalde que estaba en nómina de la mafia rusa, o un acusado por delitos graves que chantajea a altas instancias del estado, o una escritora fantasma que cobra suculentos tres mil euros por artículo y traducción… un goteo de miserias y decisiones fracasadas que está ahogando a la sociedad en el oscuro pozo de la depresión.

Tanto el PP como el Psoe son responsables últimos de cuanto está sucediendo. Buscaron de manera premeditada una sociedad lisiada, que fuese fácil de gobernar, sin criterio social que se opusiera a su manera de gestionar lo público. Socavaron los pocos intentos de construir una sociedad civil fuerte. El resultado es el que hoy estamos conociendo: una sociedad amorfa, sin estructuras ni formas de participación, un país sin identidad y sin principios morales. En último término, una sociedad desmoralizada, resignada al fracaso y la mediocridad, expuesta a los daños y abusos de los políticos y el mercado.

España precisa de una rápida regeneración política, económica y social. Urge impulsar los cambios precisos para recuperar la confianza y el deseo de hacer cosas, de iniciar proyector; porque en este país, por quitarnos, nos han quitado hasta las ganas. Con miedo, tristeza, indignación y rabia nunca se ha llegado lejos; es demasiado peso para una sola mochila. Durante demasiado tiempo, para justificar decisiones oligárquicas, se ha metido el miedo a la sociedad con el despido barato, con una sanidad y educación que decían “no nos podemos permitir” o sembrando dudas sobre las pensiones. Poco a poco, han horadado  nuestro ánimo, arrinconándonos contra las cuerdas. Es hora que rectifiquen y favorezcan – o al menos no entorpezcan – un cambio regenerador. De lo contrario, el vaso de la indignación rebosará y las consecuencias no serán buenas para nadie.

 

 

 

A vueltas con el rescate

Llevamos meses escuchando que el rescate se solicitará mañana mismo, que es cuestión de horas, que acaba de salir del horno y sólo falta que se enfríe para que nos lo sirvan. Pero ni en agosto, cuando también se daba por hecho, ni hace dos semanas se ha solicitado. ¿Por qué tanta presión? ¿A quién beneficia que se solicite el rescate? Obviamente, a las entidades financieras alemanas.

Las razones de este interés son dos: el gobierno avaló la deuda de los bancos, con lo que se convierte en el deudor último en caso que las entidades financieras no puedan cumplir con sus obligaciones. Financiando al Estado, los bancos germanos se garantizan el cobro de la deuda y los intereses. Pero hay aún otro pastel más goloso, el cual también atrae a las entidades financieras españolas: las pensiones.

Con un rescate, España se vería forzada a realizar nuevos y dolorosos ajustes. Y las pensiones y los salarios de los funcionarios están en el punto de mira. Un recorte drástico de las pensiones hará que la tarta de los planes de pensiones se abra. No sólo por la rápida demanda que experimentará en el sector privado, también es viable que se privatice parte de la gestión de las pensiones públicas. Cuanto menos, el propósito último es un sistema mixto de pensiones, mitad cotización seguridad social, mitad capitalización privada.

Sin embargo, Rajoy – y esto sí que hay que reconocérselo – está evitando a toda costa que las condiciones que impongan a España impliquen recortes a los pensionistas. Además, el gobierno – y esto también le honra – no ha tirado la toalla y sigue luchando para evitar verse en la obligación de pedir el rescate soberano.

Los países centro y norte europeos han explotado la imagen de <<los indolentes del sur>> en su propio beneficio. Pero ahora la estrategia se vuelve en su contra: ¿Cómo explicar a sus electores una nueva inyección de liquidez hacia los países mediterráneos? Y no se trata de países pequeños, como Grecia o Portugal, con poco peso demográfico y económico en el conjunto de la Unión; son España e Italia, que juntos suman más que Alemania. La verdad, después de tanto hablar mal de los <<mediterráneos>>, Merkel tendrá difícil explicar el rescate a sus electores en un años – no debemos olvidarlo – electoral.

Rajoy sabe que cuanto más cerca estén las elecciones alemanas, menos interés tendrá Merkel de escuchar nada sobre los rescates. Esto, unido a la presión que ejercen los bancos sobre ella, la obligarán a facilitar una actuación no condicionada del BCE sobre la deuda de los países en dificultad.

Además, el gobierno de España ¡por fin ha comprendido que estamos en guerra económica! Y lanzado un ultimátum: moriré matando. Si España cae, arrastrará a toda la zona euro. Y España caerá si alguien intenta imponerle las condiciones que les han sido impuestas a Irlanda, Grecia o Portugal. Es una estrategia arriesgada, pero cuenta con el apoyo de nuestros socios al otro lado del atlántico y de quienes no desean una Europa más unida y fuerte.

El órdago lanzado por Rajoy negándose a solicitar el rescate cuando se le demandaba es claro: se acabaron las medias tintas, o Europa avanza en una mayor Unión y corresponsabilidad entre los socios, o acabamos con el invento.

La respuesta de la UE no se ha hecho esperar y asume que España se beneficiaría de un rescate “a la carta”. Un rescate light que llegaría en forma de línea de crédito preventiva, aval parcial de la deuda (en torno a un 30%) o ambas. Sin embargo, el gobierno sigue luchando y aprovechando cada bocanada de aire que recibe en los mercados.

La bajada de la prima de riesgo le da mucho margen de maniobra. Los que llevan meses cacareando sobre la inminencia del rescate, aseguran que se debe a la inminencia del rescate. No tienen en cuenta otros elementos, como por ejemplo, los propios fundamentales de la economía española, el informe de sobre el sector financiero o la inminencia de creación del banco malo.

Claro que la situación es difícil, incluso dramática. Es verdad que, según en qué aspecto de la radiografía económica de España nos fijemos, no solicitar el rescate sería un suicidio. Pero a pesar de todo, pese a quien le pese, hay algo con lo que nadie a contado: la obstinación española y la evidencia historia. Siempre hemos superado todas las crisis. Y lo hemos hecho solos.

Queda, además, una ficha importante en el tablero: la recapitalización de los bancos. España solicitó ayuda para refinanciar la banca, y esta ayuda se acordó, en unos términos claros en junio de este año. Términos que incluían la puesta en marcha de una autoridad única Europea. Ahora muchos se están arrepintiendo. Es fácil  saber él por qué. Si no cumplen con su compromiso y el dinero no llega para recapitalizar la banca, entonces España entraría en quiebra y no habría más remedio que solicitar ayuda, abrir la caja de las pensiones al sector privado y tragar con cualquier requisito que nos quieran imponer.  Salvo que España decida salirse del euro, con la consecuente implosión de la moneda única. Esta es la gran baza con la que cuenta Rajoy. Esperemos que la sepa jugar.

 

Presupuestos Generales del Estado 2013 (III)

Las Trampas del Presupuesto.

Las cuentas del gobierno de Rajoy encierran muchos gatos encerrados, es imposible relatarlos todos. ¡Son las trampas contables y las mentiras del PP! una de ellas, es decir que el gasto social se come el 63% del presupuesto, cuando en el cálculo no se tienen en cuenta la Deuda Pública y en realidad, el gasto social se reduce en un 55% del presupuesto. Continua la caída iniciada en el 2011 cuando el gasto rondaba el 58%, para caer a un 56% en este 2012 y una previsión real del 55% para el 2013.

Por el momento, tampoco está nada claro que el presupuesto en pensiones suba por encima del 4% el próximo año. Esto será así siempre que revaloricen las pensiones, algo que debe aprobarse en noviembre y sobre lo que el gobierno muestra una actitud tibia.

Las partidas para el fomento del empleo y las pymes sufren unos recortes brutales, con lo que es difícil confiar en ninguna recuperación económica el próximo año. Eso sí, según Montoro, el desempleo bajará el año que viene. La única explicación plausible es que el gobierno prevea imponer una nueva modalidad de contratación, probablemente algún tipo de contrato de formación o en prácticas, una versión propia de los mini-jobs germanos.

El cumplimiento de los objetivos presupuestarios se subordina al éxito de 43 medidas y reformas legislativas que planean impulsar durante los próximos seis meses. Muchas reformas para que todas salgan bien. Además, el llegar a la primavera del 2013 sin todas estas reformas en marcha, restan credibilidad a los presupuestos, pues estos solo operarían en el entorno previsto por el gobierno durante tres cuartas partes del ejercicio.

Pero quizás, donde las mentirás se acumulan sobre las mentiras es en la cuestión del déficit. ¿Nadie recuerda al gobierno afirmando que el rescate bancario no computaría como déficit? Mentira y de las gordas. La deuda pública, precisamente por el rescate a la banca ascenderá por encima del 90% del PIB. Y esto si la cosa sale bien y se cumplen los objetivos del gobierno; si la situación empeora aún más o se descontrola el presupuesto en algún capítulo, la deuda puede escalar por encima del PIB durante el próximo año.

Algunas cuestiones tan sensibles se verán gravemente afectadas el próximo año. La inversión en I+D+I se verá reducida, pues aunque el capítulo civil mantiene el gasto respecto al año anterior, cae la investigación militar y caen las ayudas a la ciencia. Los ayuntamientos dispondrán de un 40% menos de fondos para atender las situaciones de pobreza extrema en sus municipios, el hachazo que recibe la Educación Especial prácticamente la borra del sistema educativo, y suma y sigue. En resumen: unos presupuestos llenos de trampas, propios de quien pretende destruir el Estado del Bienestar y transformar el país en una filial de los países asiáticos.

Referéndum por la Independencia de Cataluña

Quiero un referéndum por la independencia de Cataluña. Deseo la independencia de Cataluña. Me encantaría que Cataluña fuese un estado independiente. ¿Pero si eres español? Pues por eso. Cataluña no es ya parte del extranjero porque a los españoles no nos dejan votar su independencia.

Artur Mas ha conseguido que haya más españoles a favor de la independencia de Cataluña que catalanes. Tanto egocentrismo y arrogancia, tanto victimismo y tanta tontería nos lleva a muchos a desear ponerlos de patitas en la calle. Así, como suena: con dios, ciao, que ni me llames.

Los interesados de siempre hablan del derecho a decidir sobre su destino. Que se lo digan a ese padre de familia que rebusca en los cubos de basura, o al joven que se siente fatal por el precio que tienen que pagar sus padres por la matricula en la universidad. Que vayan y se lo cuenten a los vecinos de los pueblos que han dejado sin servicios de urgencia, sin transporte escolar y hasta sin ambulatorio. Que se lo digan a todos los ancianos y pensionistas, que no solo pagan lo mismo o mas por los medicamentos con receta que sin ellas, que ademas han tenido que ver, como las Farmacias tenían que volver a “fiar” para que pudieran seguir sus tratamientos correctamente.  

A ellos, a esos millones de damnificados por las crisis ¿quién les está reconociendo su derecho a decidir? Hoy más que nunca, decidir significa poder ganarte la vida honradamente sin tener que escuchar más bobadas de las necesarias.

A los nacionalistas catalanes les aconsejaría que recordasen la imagen de Josep Tarradellas, quien, en una entrevista en Diario 16, puso a caer de un guindo al entonces presidente Adolfo Suarez apropósito de las autonomías. <<Hemos ido demasiado deprisa>>, llegó a reconocer el veterano líder nacionalista. Recuerdo una de sus frases: <<si no hay unidad en España, en Cataluña, en el País Vasco, en todo el país, no nos salvamos>> Igualito que ahora.

Algunos, incluso quieren hacer paralelismos entre Escocia y Cataluña. Olvidan algunas nada insignificantes diferencias: Escocia fue reino soberano hasta 1707, algunos de sus reyes, por ejemplo Jacobo VI, lo fueron también de Inglaterra, Cataluña, sin embargo, nunca ha sido un país independiente ni ha tenido reyes propios. Tampoco los catalanes han vivido una diáspora como la que se sufrió en Escocia ni políticas de reasentamiento. Y sobre todo, Artur Mas con falda a cuadros quedaría ridículo.

Quienes conocemos Escocia y Cataluña sabemos que se parecen lo que un huevo a una castaña, y al contrario de lo que sucederá con la independencia de Escocia, el desastre económico que sobrevendría a Cataluña sería de los que hacen época. Pero que esto no acabe con los ánimos de los catalanistas, nunca es tarde para ser independientes. 

Parece que se nos olvida que a la gente como Mas y Rajoy solo les importan dos cosas, salvar sus propios muebles y el dinero. Si, el dinero lo es todo. Todo lo demás es una gran mentira, una gran cortina de humo con la que pretenden ocultar sus propios errores y todas las desgracias provocadas por su pésima gestión.

Acaso creen realmente que si el Gobierno de Rajoy cediera, aunque solamente fuera parte de las peticiones del Gobierno catalán sobre el pacto fiscal el independentismo de Artur Mas seguiría adelante? Ilusos, seguro que diría <<independentismo? bonito sueño, ahora lo que necesitamos es dinero, si no como nos van a rescatar del desastre que he provocado?>>

De Irresponsables e irresponsabilidades

Para muchos, “tomar el congreso” es un acto de heroísmo, de irreverencia social y lucha por nuestros derechos, pero la realidad es que es justo lo contrario. Ampararse en la democracia para justificar su deslegitimación es una actitud vergonzosa y vergonzante.

En gran parte de los países desarrollados, existe un área de exclusión que rodea las sedes de los parlamentos, manteniéndolos, de manera constante, alejados de la presión social y de las manifestaciones.

Resulta que a los diputados, yo los he elegido. Igual que usted. Por eso me creo en el derecho de mentarles a la madre y cagarme en ellos cada vez que se me antoje. Va en el sueldo que cobran. Los critico y los criticaré. Y los pondré a caer de un burro cada vez que crea que se lo merecen. Es verdad que si estuviera en mi mano, el noventa por ciento de sus señorías estaban en paro. Pero ojo con intentar coaccionarles. Ojo con intentar “tomar el congreso”, porque entonces estaréis negando la democracia misma.

¿Qué lo hacen mal nuestros políticos? A lo mejor soy masoquista y me gusta. Que nadie confunda el derecho a la libertad de expresión y manifestación con la subversión de la democracia. Mucho ojo, porque por mucho que sean absurdas las comparaciones entre la convocatoria de ayer y el 23-F, cercar el congreso es cercar la democracia. Y por ahí muchos no estamos dispuestos a pasar, por más que compartamos el sentimiento de indignación y la rabia contra la casta política que nos ha tocado sufrir. Asumamos de una puñetera vez que nosotros somos también responsables por acción u omisión. Fuimos nosotros – todos – los que los elegimos y los que mirábamos hacia otro lado mientras ellos engordaban a nuestra costa y apuntalaban su poder.

Parece que septiembre es el mes de los premios a la irresponsabilidad. Grupos sociales de lo más variado intentan cercar al Congreso, y los grupos nacionalistas agitan la bandera del secesionismo. Mientras, Rajoy se va a USA, a la asamblea de la ONU, a ver si pilla un sillón para los próximos años, y lleva por insignia la famosa Alianza de las Civilizaciones. Si, esa que gilipollez que tanto dinero nos costó – y nos cuesta –  y tanto criticó cuando estaba en la oposición. Y desde allí, desde la lejanía, pronuncia la frase tonta de la semana: subiremos las pensiones. Ni el mismo se lo cree. 

Hollande versus Rajoy versus Monti

Las comparaciones son odiosas y con frecuencia injustas. Las circunstancias de España, Francia e Italia no son las mismas. Tampoco nuestra historia y formas de ser son iguales; pero singularidades a parte, somos países con muchas, muchísimas cosas en común. Pero sobre todo, con la voluntad férrea de construir juntos un futuro común.

Es inevitable que las comparaciones surjan, y con ellas se evidencien nuestras fortalezas y debilidades como país. Esto no debería ser un problema. Al contrario, es la oportunidad de crecer y mejorar, siendo también generosos con el resto de pueblos que forman la UE.

También nos da la oportunidad de juzgar distintos estilos de hacer política y enfrentarse a los problemas.

En los últimos días, circula por internet una carta con los “éxitos” de la gestión de Hollande al frente de su gobierno. Este texto es un bulo. En él puede apreciarse un despropósito absoluto en las cifras. Se afirma que con sólo 2,3 millones de euros se construirían 4.500 jardines de infancia, es decir 511€ por escuela.

Tampoco es cierto que se hayan suprimido las ayudas a la Iglesia, tal y como se afirma. Es falso, estas ayudas se mantienen. Existe, eso sí, un compromiso electoral de reformar la constitución para que Francia se defina como un Estado Laico, y suprimir “algunas” ayudas. Pero esto no se ha hecho aún y dependerá de la Asamblea Nacional.

La contratación de científicos es un proyecto que lleva tiempo en marcha en Francia y que implica a tanto el Estado cómo a la inversión privada. El número aportado por el citado bulo, quizás no sea exacto, pero parece bastante aproximado a la realidad de años anteriores.

Los maestros contratados hasta el momento, eran contrataciones previstas hace ya tiempo por el anterior ejecutivo de Sarkozy.

No existe en Francia nada parecido a “bono – cultura” o “comités de emprendedores estatales” encargados de gestionar las ayudas públicas. Esto es uno de los disparates más importantes del texto.

Es una pena que algunos estén recurriendo a la intoxicación para intentar sacarle los colores al gobierno de España. ¿Acaso no da ya suficientes razones para la crítica que hay que buscarlas en la mentira?

Puede que, lo que pretendan sea arrimar el ascua a su sardina. Pero resulta que el Psoe y Partido Socialista Francés se parece lo que un huevo a una castaña. Además, resulta que el referente histórico del Psoe siempre ha sido la socialdemocracia alemana. Y fue Schroeder quien inició la política hoy continuada por Merkel que tantos problemas ha generado en Europa. Basta con escuchar a Almunia para saber lo que realmente piensa el Psoe.

Por nuestra parte, que ni ganamos ni perdemos nada en esta pelea de putas viejas, confiamos en la verdad y la razón, el diálogo y los argumentos. No nos hicimos eco de las mentiras – algunos querían que publicásemos el texto –, ni lo haremos nunca.

Considero que los grupos prosocialistas que circulan por la red, manipulando y extendiendo bulos, harían mejor en hacérselo mirar por un buen especialista.

Aprovechamos la coyuntura para hacer un resumen de las decisiones más conocidas de Hollande, Rajoy y Monti. Algunas, la verdad, resultan envidiables. Y es cierto que las medidas de Rajoy son las más antisociales y las que peor resultado están cosechando. Por ejemplo, la prima de riesgo española estaba por debajo de la italiana y ahora es la española la que está muy por encima de la italiana. Razón: Monti ofrece más credibilidad a los mercados que Rajoy. 

HOLLANDE RAJOY MONTI
Sustitución progresiva de los vehículos oficiales por híbridos de fabricación francesa. Subida de 3 puntos en el IVA 20.000 Millones de ajuste.
Contratación de 2.560 jóvenes científicos en 175 centros de investigación (con apoyo privado). 65.000 millones en recortes y ajustes. 10.000 Millones para el crecimiento.
Impulso europeo a las políticas de crecimiento. Reducción de los subsidios de desempleo.  Desaparición de la ayuda de 400€. Aumenta el periodo de cotización: 42 años para los hombres y 41 para las mujeres.
Reducción de los salarios de los altos cargos del gobierno en un 30%. Supresión de la paga extra de navidad en la administración. Congelación de las pensiones de más de 960€.
Supresión de la subida del IVA prevista para el 1 de octubre. Reforma Laboral: facilita el empleo y resta fuerza jurídica a los convenios colectivos. Tasa especial para los bienes de lujo y los coches de alta gama.
Adopción de un código deontológico que regula el uso de vehículos en viajes oficiales: estos se realizarán prioritariamente en tren. En avión en clase turística. Aumenta el número de personal eventual y asesores en Moncloa en un 28% (de 192 durante el gobierno Zapatero a 245 en el actual). Supresión de las Juntas Provinciales.
Reducción del IVA que afecta a la cultura de un 7% a un 5,5% (2,5% para estrenos teatrales). Derogación de facto de la ley de dependencia. Beneficios fiscales para la inversión en empresas.Iglesia

Algo que llama mucho la atención a los ciudadanos es el lujo de los coches oficiales y los viajes de los políticos. Hollande lo sabe y ha decidido apostar por vehículos ecológicos, de producción francesa, y gama media. Además, aconseja a todos los altos cargos de su administración, ministros incluidos, que cojan el tren y eviten los aviones. En su caso, siempre vuelos comerciales y en clase turista.

Aun está por ver que los costes del viaje de un ministro, asesores y seguridad compensan. El viaje en tren de Hollande a Bruselas no fue más barato que si lo hubiese hecho en avión privado. Sin embargo, la política es algo más números, también son gestos, actitudes, manera de hacer las cosas. En Francia, donde los políticos siempre se han caracterizado por “vestir ropa de diseño francés”, esos pequeños gestos son muy bien recibidos por la población, incluso constantemente demandados. ¿Serían igual de bien recibidos en España? Quiero pensar que sí. Pero en España tenemos los políticos que tenemos y sería demasiado pedirles peras a un olmo.

Recortes que llaman a más recortes

La única promesa electoral que le queda por incumplir a Rajoy es una bajada en las pensiones. Al tiempo. Es inevitable, habida cuenta de la marcha de la anti-política del gobierno.

Los gastos sociales tienen un efecto redistributivo. Cuando menguamos la inversión en políticas sociales estamos restando poder adquisitivo a los ciudadanos. No solo es insolidario, pues los recortes se ceban en quienes menos tienen. Además, hipoteca el futuro, pues la educación y el cuidado de la infancia se resienten, perjudicando las expectativas generacionales del país. Para colmo, resulta anti-económico al tener una repercusión directa en la adquisición de bienes y servicios relacionados con el bienestar de las clases medias y el ocio.

Si a esta política de ajuste social indiscriminado le sumamos el perjuicio que causa en el consumo de la subida de impuestos, es fácil comprender que las decisiones del gobiernos nos llevarán a más recesión.

Al disminuir la protección social y subir los impuestos, las familias dejan de consumir. Esta caída del consumo destruye a las pymes, crece el paro y cae la recaudación. Esta caída de la recaudación pública (ingresos por impuestos) fuerza a nuevos ajustes, cada vez más profundos y lesivos que los anteriores.

Es un círculo vicioso que sólo puede romper la inversión pública. Rajoy, sin embargo, parece no enterarse, o no querer enterarse. Aguarda que Europa recupere el pulso económico y España pueda beneficiarse del tirón y las sinergias del viejo continente. El problema es que esta ecuación suya es la cuadratura del círculo, una quimera metafísica.

Las políticas de Rajoy están empobreciendo el país, destruyendo la clase media, generando más despidos y destruyendo el tejido empresarial, en especial a las pymes y autónomos. Con la pérdida de valor de las empresas estamos perdiendo toda posibilidad de alcanzar la recuperación económica.

Culpabilizando a los funcionarios de la situación, cebándonos con este gremio, estamos desaprovechando el potencial que la función pública ofrece. Las administraciones públicas son también agentes económicos, pueden y deben contribuir a la dinamización de la economía. Los funcionarios son grandes consumidores, en vez de restarles poder adquisitivo, habría que incentivar su consumo.

Rajoy lo está haciendo todo mal. Su gestión nos está abocando al desastre. La prepotencia del PP está dividiendo cada vez más a una sociedad que no ha superado del todo sus traumas históricos. ¿Nadie en Moncloa tiene un mínimo de sentido común? ¿Nadie en el gobierno está en condiciones de asumir el liderazgo del que carece el presidente?

Al principio de la legislatura nos jugábamos nuestro futuro económico, pero desde que Rajoy está en el gobierno es mucho más lo que ha puesto en juego: nuestra forma de vida, los valores sobre los que edificamos nuestra convivencia e incluso la misma democracia.

 Rajoy se hartó durante años de gritar a los cuatro vientos que Zapatero era el problema de España. Bien, Zapatero ya no está, y el problema es usted. ¿Qué hará al respecto?

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