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A vueltas con el rescate

Llevamos meses escuchando que el rescate se solicitará mañana mismo, que es cuestión de horas, que acaba de salir del horno y sólo falta que se enfríe para que nos lo sirvan. Pero ni en agosto, cuando también se daba por hecho, ni hace dos semanas se ha solicitado. ¿Por qué tanta presión? ¿A quién beneficia que se solicite el rescate? Obviamente, a las entidades financieras alemanas.

Las razones de este interés son dos: el gobierno avaló la deuda de los bancos, con lo que se convierte en el deudor último en caso que las entidades financieras no puedan cumplir con sus obligaciones. Financiando al Estado, los bancos germanos se garantizan el cobro de la deuda y los intereses. Pero hay aún otro pastel más goloso, el cual también atrae a las entidades financieras españolas: las pensiones.

Con un rescate, España se vería forzada a realizar nuevos y dolorosos ajustes. Y las pensiones y los salarios de los funcionarios están en el punto de mira. Un recorte drástico de las pensiones hará que la tarta de los planes de pensiones se abra. No sólo por la rápida demanda que experimentará en el sector privado, también es viable que se privatice parte de la gestión de las pensiones públicas. Cuanto menos, el propósito último es un sistema mixto de pensiones, mitad cotización seguridad social, mitad capitalización privada.

Sin embargo, Rajoy – y esto sí que hay que reconocérselo – está evitando a toda costa que las condiciones que impongan a España impliquen recortes a los pensionistas. Además, el gobierno – y esto también le honra – no ha tirado la toalla y sigue luchando para evitar verse en la obligación de pedir el rescate soberano.

Los países centro y norte europeos han explotado la imagen de <<los indolentes del sur>> en su propio beneficio. Pero ahora la estrategia se vuelve en su contra: ¿Cómo explicar a sus electores una nueva inyección de liquidez hacia los países mediterráneos? Y no se trata de países pequeños, como Grecia o Portugal, con poco peso demográfico y económico en el conjunto de la Unión; son España e Italia, que juntos suman más que Alemania. La verdad, después de tanto hablar mal de los <<mediterráneos>>, Merkel tendrá difícil explicar el rescate a sus electores en un años – no debemos olvidarlo – electoral.

Rajoy sabe que cuanto más cerca estén las elecciones alemanas, menos interés tendrá Merkel de escuchar nada sobre los rescates. Esto, unido a la presión que ejercen los bancos sobre ella, la obligarán a facilitar una actuación no condicionada del BCE sobre la deuda de los países en dificultad.

Además, el gobierno de España ¡por fin ha comprendido que estamos en guerra económica! Y lanzado un ultimátum: moriré matando. Si España cae, arrastrará a toda la zona euro. Y España caerá si alguien intenta imponerle las condiciones que les han sido impuestas a Irlanda, Grecia o Portugal. Es una estrategia arriesgada, pero cuenta con el apoyo de nuestros socios al otro lado del atlántico y de quienes no desean una Europa más unida y fuerte.

El órdago lanzado por Rajoy negándose a solicitar el rescate cuando se le demandaba es claro: se acabaron las medias tintas, o Europa avanza en una mayor Unión y corresponsabilidad entre los socios, o acabamos con el invento.

La respuesta de la UE no se ha hecho esperar y asume que España se beneficiaría de un rescate “a la carta”. Un rescate light que llegaría en forma de línea de crédito preventiva, aval parcial de la deuda (en torno a un 30%) o ambas. Sin embargo, el gobierno sigue luchando y aprovechando cada bocanada de aire que recibe en los mercados.

La bajada de la prima de riesgo le da mucho margen de maniobra. Los que llevan meses cacareando sobre la inminencia del rescate, aseguran que se debe a la inminencia del rescate. No tienen en cuenta otros elementos, como por ejemplo, los propios fundamentales de la economía española, el informe de sobre el sector financiero o la inminencia de creación del banco malo.

Claro que la situación es difícil, incluso dramática. Es verdad que, según en qué aspecto de la radiografía económica de España nos fijemos, no solicitar el rescate sería un suicidio. Pero a pesar de todo, pese a quien le pese, hay algo con lo que nadie a contado: la obstinación española y la evidencia historia. Siempre hemos superado todas las crisis. Y lo hemos hecho solos.

Queda, además, una ficha importante en el tablero: la recapitalización de los bancos. España solicitó ayuda para refinanciar la banca, y esta ayuda se acordó, en unos términos claros en junio de este año. Términos que incluían la puesta en marcha de una autoridad única Europea. Ahora muchos se están arrepintiendo. Es fácil  saber él por qué. Si no cumplen con su compromiso y el dinero no llega para recapitalizar la banca, entonces España entraría en quiebra y no habría más remedio que solicitar ayuda, abrir la caja de las pensiones al sector privado y tragar con cualquier requisito que nos quieran imponer.  Salvo que España decida salirse del euro, con la consecuente implosión de la moneda única. Esta es la gran baza con la que cuenta Rajoy. Esperemos que la sepa jugar.

 

Cuando la mujer del Cesar no lo parece

Fue Cayo Julio Cesar quien pronunció la sentencia que se ha convertido en todo un proverbio: <<la mujer del César, además de ser honrada debe parecerlo>>. Aunque la afirmación no era sino una excusa para su divorcio y Cayo Julio Cesar no fue hombre que pudiera ponerse de ejemplo de honestidad, lo cierto es que siempre se ha deseado que la honra de los políticos y de quienes les rodean nunca esté puesta en entredicho.

Por suerte, las cuestiones personales quedan ya aparcadas de la vida pública, y las objeciones se hacen, no sobre la vida privada de los regidores sino sobre cómo gobiernan y a quién benefician con su gobierno. Está claro que la voluntad siempre es la de beneficiar al pueblo, pero está claro que cuando se trata de las subvenciones y las ayudas, unos son más pueblo que otros.

Esto suele pasar con las empresas que tienen en su plantilla a familiares y amigos cercanos de los gobernantes. Siempre reciben cuantiosas subvenciones y contratos. ¡Qué casualidad! Será que en los genes anda el genio oculto y se manifiesta en todos los parientes a la vez, siempre y cuando – eso sí – uno de ellos haya alcanzado una alta magistratura. Son genes inteligentes, solo se activan cuando la oportunidad es favorable.

El último político que pone en entredicho su honestidad es Feijoo, quien concedió contratos por más de 1,2millones a empresas en las que su hermana figura como apoderada, tal como informaba ayer Público. Seguramente, la contratación sea legal, pero ya es casualidad.

Luego los políticos se preguntan por qué la gente está hasta el gorro de ellos, porque se ha perdido la confianza en los partidos políticos. Muy sencillo, porque la mujer del Cesar – o su hermana, su prima o su antiguo compañero de pupitre – además de ser honrada, debería parecerlo.

http://www.publico.es/espana/443581/feijoo-concedio-contratos-por-mas-de-1-2-millones-a-empresas-de-las-que-su-hermana-es-apoderada

ZP y Rajoy, vuestra bandera es la vergüenza

Mañana miércoles se celebrará el día grande de Cruz Roja, el día de la banderita, un evento con más de 100 años de historia. Es un día para la solidaridad, para el esfuerzo compartido a favor de quienes más lo necesitan, el momento idóneo para apoyar la extraordinaria labor que lleva a cabo Cruz Roja en todo el mundo. Pero la celebración de mañana será especial. Por primera vez en su historia, Cruz Roja hará un llamamiento para recaudar fondos contra la pobreza en España.

Este año, lo que se recaude en el día de la banderita no irá destinado a Haití, o a ningún país que haya sufrido un desastre natural o una guerra. Se quedará aquí, en nuestros barrios, atendiendo a los damnificados por la crisis.

Este año, me sentiré más orgulloso que nunca de lucir la banderita en la solapa. ZP y Rajoy la lucen a diario, pero la suya es la de la vergüenza. Esto es lo que han hecho con España: que por primera vez desde la guerra civil, no seamos los que ayudan sino los ayudados.

http://www.cruzroja.tv/index.php?MetaDataID=777260

La lección que Rajoy debería estudiar

No soy especialmente partidario de las políticas de Keynes, entre otras cosas porque el escenario en el que se desarrollaron era muy distinto al actual. Keynes nunca se enfrentó a la deflación ni al mundo globalizado en el que nos encontramos, donde las fronteras son más permeables que en ninguna otra época de la historia y con una influencia de las TIC aún no calculada del todo.

En casi cualquier circunstancia, soy de la opinión que el mejor gobierno es el que menos molesta. Defiendo un modelo de Estado que garantice una cartera básica de servicios, pero que se abstenga del paternalismo y de entrometerse donde no le incumbe. No creo que el Estado esté para transportar mercancías, ejercer de cartero, gestionar cadenas hoteleras o subvencionar negocios ruinosos.

Imaginemos que somos los dueños de un bar. El negocio va viento en popa, pero abren otro justo en frente. Surge la competencia. Si el mercado es lo suficientemente grande, los dos negocios prosperarán, incluso su proximidad ayudaría a crear sinergias que contribuyan a mejorar las cuentas de beneficios de ambos, como ocurre con los establecimientos situados en zonas de ocio, donde la concentración de la oferta en un área de la ciudad es la clave del éxito de muchos locales de copas. Pero si el mercado no es tan grande, las dos empresas tendrán que competir por su supervivencia. En principio, será la mejor la que gane. Pero, ¿qué ocurriría si uno de esos dos bares del ejemplo pertenece al Estado o a una multinacional importante? El otro bar estaría condenado al cierre. Las multinacionales, como el Estado, tienen capacidad de sobra para aguantar pérdidas millonarias durante años y años, a condición de ocupar el mercado. Para colmo, en el caso del Estado, se da la paradoja que las pérdidas que soporta el Estado y llevan a la quiebra al pequeño empresario son financiadas también por sus propios impuestos. Con sus impuestos financia el intervencionismo del Estado que termina por hundir su negocio Paradójico.

Es un ejemplo extremo. Lo sé. Aún no hemos visto a Rajoy sirviendo bocadillos de calamares, pero todo es posible. El intervencionismo económico del estado es tan nefasto para la economía y el bienestar de los ciudadanos como su absoluto abstencionismo. La participación del Estado en la economía genera competencia desleal, agravios comparativos y, a largo plazo, un problema grave de competitividad. Por eso hay que evitar que el Estado crezca hasta límites insostenibles. No podemos olvidar que el político es un animal que se alimenta del poder; si le dejas ocupará todo el espacio disponible y no dejará lugar para la sociedad civil, la cual asfixiará.

Un error que se comete con frecuencia, sobre todo desde posiciones de la izquierda, es confundir un estado grande con un estado mejor, cuando en la práctica ocurre justo lo contrario. Un estado que se mantenga en sus justas dimensiones será más ágil y diligente, dispondrá de más margen de acción en situaciones de crisis – como la que nos encontramos –y se adaptará mejor a los cambios. Los estados grandes, sin embargo, son más lentos y pesados, llevan mal los cambios y son incapaces de reaccionar ante las crisis porque ellos son parte del escenario adverso.

Hecha esta explicación, debo reconocer que, en ocasiones, las políticas expansionistas, y sobre todo, la actitud intervencionista del estado puede contribuir a solventar los problemas cuando estos se presentan. Dicho de otro modo: cuando el coche no arranca es necesario que el Estado sea el primero en empujar.

Este empuje implica el gasto público y la bajada de impuesto, justo lo contrario de lo que se está haciendo ahora. Pero sobre todo, implica el liderazgo de la política sobre cualquier otra cuestión. El gobierno debe ser el líder. No solo un gestor, sino aquel que se pone al frente de su pueblo y lo motiva para, enfrentándose a quien haga falta o a lo que venga, lo lleva a conquistar cualquier meta.

El video que comparto corresponde a una intervención de Julián Pavón, economista, Catedrático de la Politécnica de Madrid y una de las mentes más claras del país.

Es una lección interesantísima. La explicación más clara a cuanto ha sucedido en el mundo en los últimos sesenta años. Explica la situación actual, la raíz del problema y apunta, también las soluciones. Imprescindible.

 

 

Gobierno autócrata

En ocasiones pienso que el gobierno cree que somos todos gilipollas. Es la única explicación que se me ocurre. Salvo que, como cada vez más gente empieza a creer, estemos ante un gobierno tirano, déspota y autócrata que responde sólo ante una pequeña y antidemocrática oligarquía.

Es increíble que, mientras la policía estaba zurrando a los manifestantes en la estación de Atocha, el gobierno indultase a un promotor, M.E.A.D., considerado cabecilla de una red de fraude fiscal y condenado en el 2010 por un delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurrencia con otro delito de estafa agravada.

El uso abusivo por parte del gobierno del derecho de gracia desvirtúa el Estado de Derecho, haciendo que los ciudadanos tengan la impresión que la justicia solo es clemente con políticos, banqueros y promotores inmobiliarios. Este es el peor favor que se puede hacer al Estado de Derecho, pues cuestiona la igualdad de todos ante la ley, dando una imagen errónea de la realidad.

Soy el primero en considerar que las condenas penales no cumplen en España con su verdadera función, que es la reinserción del delincuente. Considero que muchas condenas son excesivas y que la privación de libertad no es la purga Benito. Al contrario, en muchas ocasiones en la que se aplica es contraproducente. Sin embargo, el uso arbitrario que el gobierno hace del indulto me gusta aún menos.

Este, como otros tantos indultos que acumula la legislatura, me parece injusto e inoportuno. No es el momento ni las formas. Cuando algunos consideramos que se está vulnerando el derecho a la libertad de expresión con multas e indemnizaciones multimillonarias, que llevan a medios enteros a la quiebra, por dar su opinión, o cuando el derecho a manifestación – no frente a las cortes, que debería estar legislado y prohibido, como ocurre en casi todos los países occidentales –, está siendo, a mi juicio, gravemente lesionado, no es el momento de indultar a quien ha sido condenado por los tribunales por un delito continuado de estafa y falsedad en documento mercantil. 

Activos tóxicos

Mucho se ha hablado de los préstamos concedidos por la banca, en especial los préstamos promotor, destinados a la creación de nuevas viviendas. En julio, la consultora que elaboraba el informe sobre la banca española llegó a decir que las pérdidas podrían alcanzar el 100% de muchos préstamos en un escenario adverso. Con la publicación del informe – auditoría, Oliver Wyman se desdice y augura un futuro más prometedor. De hecho, reconoce que la mayoría de los préstamos serán recuperables.

El informe está plagado de inexactitudes y trampas. Pero en lo que se refiere a los préstamos, sí que coincido con su análisis. Apenas el 10% de los prestamos promotor superan el valor del suelo, y en conjunto, la relación entre el préstamo hipotecario y la garantía (lo que se conoce en el argot como (loan to value o LTV) es bastante buena. Mejor que en muchos otros países.

La LTV actual está en torno al 65%, mientras que en EE.UU. es de un 80%. El deterioro que puedan sufrir estos activos podría llegar al 85% o 100% en el 2014 y en un escenario totalmente adverso. Es decir, aún en la peor de las circunstancias, las garantías seguirían cubriendo el importe de los préstamos.

En el momento que el mercado girase e iniciásemos un nuevo ciclo inmobiliario, los precios de la vivienda presionarían al alza y los valores de tasación de esas garantías serían mayores, con lo que la LTV también se reduciría. La cuestión es que el sol puede que no salga para todos.

Algunas entidades se expusieron en exceso al riesgo inmobiliario, y sus activos tóxicos superan la LTV del 120%. Además, el stock de viviendas no es igual en todas las provincias. Donde más se abusó del boom inmobiliario, más lentamente crecerán los precios debido a la sobre oferta  y más rápidamente se depreciarán los inmuebles.

La cuestión más importante está relacionada con los propios bancos y su capacidad para conceder créditos. Sin los préstamos hipotecarios – o destinando los únicamente a la venta del stock de viviendas en manos de bancos o cajas –, el mercado no superará su fase de corrección.

Aún no hemos alcanzado la fase de estabilización del mercado – como ha ocurrido en EE.UU. –. Si esta no llega antes del 2014, las previsiones no tendrán ningún sentido y la LTV romperá el nivel de las garantías, llegando las pérdidas de verdad. Urge, por tanto, recuperar la fluidez del crédito y reimpulsar el mercado inmobiliario para llegar, cuanto antes, a la fase de estabilización que permitirá una progresiva recuperación del valor de los inmuebles.

La caída del precio de las viviendas ha empobrecido a las familias. Son ya muchas las familias que soportan hipotecas superiores al valor de mercado de sus inmuebles. Si una pareja joven quisiera vender su vivienda hoy, comprobaría que ha perdido muchísimo dinero. Contra el sentir general, los precios altos de la vivienda no son malos. Su revalorización implica una revalorización del patrimonio familiar. El problema no estaba en el precio de la vivienda, sino en los salarios, que no crecían al ritmo que la riqueza nacional. 

Presupuestos Generales del Estado 2013 (II)

De dónde sale el dinero y dónde se gasta.

INGRESOS

En millones de euros. 

Impuestos y cotizaciones a la seguridad social      192.500,35  (+4,5%)
Impuestos Indirectos        39.594,20  (+87,7%)
Transferencias Corrientes        15.560,30  (-59,6%)
Ingresos Patrimoniales          8.696,05  (-1,5%)
Transferencias de Capital          1.845,79  (-12%)
Tasas y otros Ingresos          7.691,89  (-11,8%)
Enajenaciones de inversiones reales             225,99  (-21,5%)

La subida de impuestos y cotizaciones a la seguridad social, los impuestos directos (IRPF, Sociedades y pago de autónomos y seguros sociales) se ven beneficiados por la congelación de las deducciones fiscales a las empresas. Estas no han desaparecido de nuestra legislación, sólo se contempla su congelación temporal durante el próximo año. No se trata, por tanto, de la necesaria reforma contributiva, sólo de una medida de recaudación temporal, cuya eficacia está por demostrar.

La extraordinaria subida en los impuestos indirectos, de más de un 87% , se explica por la subida del IVA, impuestos especiales (como los que gravan el tabaco e hidrocarburos) y otros como los impuestos de matriculación. No obstante, no parece contemplar el hundimiento del consumo, en parte provocado por la subida de estos impuestos.

Las transferencias corrientes, como las transferencias de capital, son el dinero que debe llegar al Estado desde otras administraciones. La situación de las Autonomías y los entes locales explica esta caída de casi un 60% de sus ingresos.

En ingresos patrimoniales y enajenaciones vemos cómo el Estado no está por la labor de acelerar el proceso de venta de inmuebles y terrenos singulares, muchos de ellos en desuso. En más de una ocasión se ha aludido a la posibilidad de vender, por ejemplo, terrenos del ministerio de defensa; y no pocos grupos de pensadores liberales han defendido que el Estado no está para alquilar habitaciones y debería deshacerse de Paradores Nacionales. Sin embargo parece que estas cuestiones no se contemplan como prioritarias para el próximo ejercicio.

Las Tasas y otros ingresos también caen con fuerza, más de un 11%. Muchas de estas tasas tienen que ver con ciertas actividades económicas, como las cobradas por la venta de tabaco,  por el reconocimiento de títulos y cursos, por derechos a exámenes, etc.

En conjunto se evidencia un cálculo optimista sobre el comportamiento del consumo, que no parece corresponderse, siquiera, con las previsiones de otras recaudaciones, donde sí que se prevé una caída de los ingresos debido a la recesión.

Tampoco parece que el PP esté muy interesado en combatir el fraude fiscal. Y si lo está, no confía en los resultados. Parte del crecimiento de la recaudación prevista de impuestos indirectos, se correspondería con una lucha contra el fraude en el IVA, sin embargo, no parece que esta tenga también su reflejo en Impuestos de Sociedades e IRPF.

GASTOS

En millones de euros. 

Personal          33.289,84  (+04%)
Gastos Corrientes en Bienes y Servicios           7.180,64   (-5,8%)
Gastos Financieros         38.60,23     (+33,7%)
Transferencias corrientes       213.271,27   (-0,4%)
Fondo de contingencia           2.565,84   (+8,4%)
Inversiones reales           5.252,19   (-15%)
Transferencias de Capital           5.312,52   (-19,7%)
Activos Financieros           1.3928,07 (+8,2%)
Pasivos Financieros           6.2588,22 (+24,5)

 Lo más destacable es el capítulo de personal. Crece un 0,4% respecto al año 2012. ¿Cómo se explica, si los salarios de los funcionarios están congelados, no se contratan interinos y se auguran despidos, en especial entre el Personal Laboral? Muy sencillo, aunque el número de funcionarios se sitúa en 474.605 durante el 2013, un 2,2% menos que en el año anterior, crecerá el número de altos cargos en casi un 5%.

Otro dato es el hecho – ya previsto antes de la publicación de los presupuestos – del incremento en el pago de los intereses de la deuda. Por primera vez, pagaremos más por los intereses de la deuda que en nóminas a los funcionarios.

Gasto Social

Pensiones     121.556,51    (+4,9%)
Otras prestaciones       11.880,26    (-1,1%)
Servicios Sociales y Promoción Social         2.848,49    (-34,4%)
Fomento de empleo         3.771,51    (-34,6%)
Subsidios de Desempleo       26.993,70    (-6,3%)
Acceso a la Vivienda            765,88    (-6,6%)
Gestión y administración de la seguridad social         4.436,30    (+52,9)

 El gobierno asegura que estos son unos presupuestos sociales, y que el gasto implica un crecimiento del 2,4% respecto al año anterior en políticas sociales. Sin embargo, al leer con atención cada capítulo del gasto, comprobamos que todo baja, en especial el fomento del desempleo, con una reducción drástica. Lo único que sube (aparte del irrisorio 4,9% del capítulo de pensiones) son los gastos en gestión y administración de la seguridad social. Sube más de un 52% estos gastos, hasta sumar casi 4.500 millones. ¿De verdad quieren que nos creamos que cuesta tanto sostener la gestión de las prestaciones? Nos toman por imbéciles.

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